Escapando De Babilonia

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(Santiago 1:21 RV 1960) Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.

Aquí dice que la Palabra ya está implantada en nuestros corazones, es interesante, porque si dijera: reciban la Palabra que va a ser implantada... otra cosa sería, pero habla en tiempo pasado: ya recibieron la palabra. Dios con el pasar del tiempo va implantando en nosotros un receptor que se llama logos y cuando viene el mensaje de la Palabra, quien ha recibido el logos, recibe con mayor facilidad la Palabra, por cuanto tienen mayor receptor reciben la Palabra rhema para que se haga vida en nosotros, porque ya tienen toda la información, el logos es la información, lo que está escrito en la Biblia, por eso debemos estar constantemente en la Palabra de Dios.

 

En la Biblia hay palabra específica de parte de Dios que nos ordena que escapemos de los sistemas mundanales, por eso el ángel le dice al Lot: "escapa por tu vida, escapa tú y los tuyos" el tenía que escapar de un sistema llamado: Sodoma; pero tenían que haber un parámetro para que pudieran escapar, tenía que haber una visitación angélica porque sin la ayuda de Dios no podía escapar.

Cuando el Señor saca al pueblo de Israel que estaba cautivo en Egipto; era otro sistema, pero hoy debemos salir de Egipto y permitir que Egipto salga de nosotros; debemos salir de Sodoma y Sodoma tiene que salir de nosotros para que no haya ningún tipo de influencia de las tinieblas en nuestra vida, ¿por qué?, porque si estuvimos mucho tiempo en un lugar debemos tener la plena certeza que algo se nos queda de ese lugar. Algunas veces hay personas que llegan a la iglesia y lo que necesitan es que se les pregunte de dónde vienen para saber qué pueden llevar dentro; porque es muy influyente ese tipo de cosas y si es necesario y como consecuencia, podría ser necesario una liberación para que seamos verdaderamente desprendidos de todo el pasado que nos quiera pretender atar. Si llegamos y si entregamos nuestra vida a Cristo, es porque Dios nos convenció, entonces tenemos que estar dispuestos a eliminar todo lo negativo que pueda tener nuestra alma y permitirle a Dios que llene todo vacío que quede para que ningún espíritu inmundo pretenda volver.

Cuando llegamos al Señor Jesucristo, tenemos que despojarnos de toda contaminación que el mundo nos haya contagiado y estar seguros que si salimos de Egipto y Sodoma, también tuvo que haber salido Egipto y Sodoma de nuestro corazón. El problema con el pueblo de Israel es que habían salido de Egipto, pero Egipto aun los atraía; habían salido de Sodoma pero Sodoma no había salido de ellos, les atraía. Tenemos el ejemplo de la mujer de Lot, quien volvió la vista atrás para ver la destrucción de aquel lugar que quizá le traía muchos recuerdos pecaminosos y su consecuencia fue que terminó echa en estatua de sal.

Interesantemente vemos que Las hijas de Lot, cuando salieron de Sodoma, su prioridad para sacar lo que les podía servir en el camino, fue el vino de Sodoma. Con ese vino fue con el que embriagaron a su padre en una cueva para que después cometieran el incesto del cual surgen Amón y Moab. El pueblo de Israel salió de Egipto, pero tenían costumbres de Egipto. Dios nos manda a salir de esos sistemas y que esos sistemas salgan de nosotros. Algunas veces damos por sentado que ya escapamos, pero es posible que todavía estemos allí, porque Babilonia es un sistema que abarca religiones, costumbres, ideologías, etc., no es un círculo solamente y desafortunadamente como un pulpo se extiende a todas las religiones del mundo, de tal manera que abarcando todas las religiones, también lo hace con la religión evangélica, sembrando actitudes babilónicas; por eso debemos preguntarnos si ya salimos del sistema del mundo y si ya se salió el sistema de nuestro corazón.

(Apocalipsis 18:4 TA) Y oí otra voz del cielo, que decía: Los que sois del pueblo mío escapad de ella, para no ser participantes de sus delitos, ni quedar heridos de sus plagas.

Existe mucho pueblo de Dios atrapado en Babilonia, y Dios les está diciendo que escapen, como les dijeron a los que estaban en Sodoma y en Egipto: vengan escapen pongan la sangre del cordero, escápense... hoy la instrucción de Dios es que salgamos de toda situaciones que nos pueda tener retenidos aun en Egipto porque el tiempo es final y es tiempo para asegurarnos que verdaderamente estamos limpios de cualquier contaminación de Egipto.

Si la Biblia dice: escapen de ella, huyan... nos da la pauta que cada vez que la Biblia diga que escapemos de algo, nos está diciendo que escampemos de Babilonia, que huyamos de ella, pero ¿cómo escapamos de Babilonia? Cada vez que el Señor nos diga en la Biblia: escapen, huyan, salgan de allí, nos está diciendo una de las cosas, de los defectos, de los problemas que tiene Babilonia, ¿en qué nos basamos para decir esto?, en base a estos versículos:

(1 Timoteo 6:10-11 LBLA) Porque la raíz de todos los males es el amor al dinero, por el cual, codiciándolo algunos, se extraviaron de la fe y se torturaron con muchos dolores. Pero tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la perseverancia y la amabilidad.

Lo que nos llama la atención es que aquí nos dice que huyamos del amor al dinero; entonces no es específicamente una religión, sino un sistema que está enseñando a las personas a que amen el dinero. Cuando el Señor Jesucristo empezó a hablar del dinero y a decir que confiaran en El y no en el dinero; dice la Biblia que los fariseos, quienes eran una secta muy estricta en Israel, se burlaban de El porque ellos amaban el dinero y como amaban el dinero estaban atrapados en Babilonia, aunque ya habían salido de ahí, aun estaban atrapados espiritualmente por Babilonia.

El dinero es necesario y puede dar cierta tranquilidad si lo sabemos administrar sabiamente. Sin embargo, aunque el dinero es importante no debemos sembrarles codicia a las personas y si alguna institución, religión, predicador, canal de televisión, radio, periódico, internet, etc., está sembrando codicia en el corazón de los demás; debemos saber que son prácticas babilónicas. Es posible que hayamos conocido a alguien que estuvo muy bien económicamente hablando pero por la codicia en su corazón, perdieron todo lo que tenían. La codicia es una especie de lujuria por el dinero, nunca se está satisfecho con lo que se tiene, siempre se quiere más y más. El problema con los cristianos que aún tienen descontrol en esa área de sus vidas, es que puede llegar el momento en que pretendan mercadear con el evangelio del Señor Jesucristo.

(2 Pedro 2:1-3 RV 1960) Falsos profetas y falsos maestros pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.

La Iglesia emergente, es la iglesia postmodernista, ellos se dirigen en base a mercadotecnia, dicen que la población de Guatemala tiene 14 millones de personas; y de los 14 millones, el 70% es de 18 a 40 años de edad, el otro 30% restante, son mayores de 40 y menores de 18 años, por consiguiente no representan ningún tipo de mercado donde puedan ver una futura inversión, por consiguiente no les interesa; lo que a ellos verdaderamente les interesa son los jóvenes porque son más productivos, porque están en la etapa en el que pueden ser más fácilmente manipulados y obtener de ellos el negocio que la iglesia emergente busca; dicho en otras palabras: están haciendo una iglesia babilónica.

Por eso y muchas otras cosas, es importante saber si verdaderamente nos hemos despojado del amor al dinero, si somos esclavos del dinero o el dinero está a nuestros pies como un siervo y no como un amo; porque por amor al dinero vienen todos los males de la tierra. La trata de blancas es por dinero; el narcotráfico es por dinero; el alcoholismo es amor al dinero de alguien, etc. Interesantemente en lo natural vemos que las vacunas contra las enfermedades se hacen del mismo virus de la enfermedad. Por eso se llama virus atenuado, toman un virus de cualquier enfermedad que esté atacando a la humanidad, le extraen información genética, lo introducen al torrente sanguíneo en calidad de virus atenuado, pero él ya no puede hacer nada; de tal manera que cuando penetra el cuerpo extraño relacionado con ese virus; nuestro organismo se alerta y toma al virus y lo lleva al centro de diagnóstico y lo empieza a analizar, le extrae todo el ADN y el cerebro emite una orden de que se tiene que preparar un cuerpo élite de combate contra ese virus para que cuando entren los virus su efecto sea menor en nuestro cuerpo, a todo eso se le llama anticuerpos.

Entonces la vacuna contra el amor al dinero tiene que ser el mismo dinero: el diezmo, cuando diezmamos desprendemos de nosotros mismos el amor al dinero, y se lo damos al Señor con nuestro corazón. La mayoría de las personas piensan que el diezmo es para tener más dinero pero están equivocados, el diezmo funciona en diferentes facetas, una de las cosas que hace es que quita el amor al dinero para que no sea nuestra prioridad. Con el paso del tiempo, puede ser que en algún momento de nuestra vida el dinero nos persiga pero será el efecto porque no tenemos codicia. Si tenemos amor por el dinero es por que todavía nos encontramos en Babilonia; esto puede ser una señal muy peligrosa que debemos eliminar de nuestra vida, por eso debemos salir de en medio de ella y no tocar lo inmundo para no ser participantes de sus plagas.

El principio bíblico dice: lo que sembramos, eso mismo segaremos, sin embargo no podemos propiciar codicia a las personas con el hecho de hacerles creer que si sembramos en el aspecto económico, tendremos una económica extraordinaria. Este efecto lo podemos alcanzar pero debemos desprendernos del corazón el dinero con el propósito de no estarle rindiendo culto al dios mamón. Es lamentable ver que existen muchos ministros del evangelio que recibieron dinero en algún momento de su vida y no han sido como fue Eliseo, Abraham, Elías, Daniel Pedro, etc., que nunca estuvieron dispuestos a vender el producto de su don o llamamiento sino que en todo momento hubo disposición a serle fieles a Dios:

(Hechos 8:20 LBLA) Entonces Pedro le dijo: Que tu plata perezca contigo, porque pensaste que podías obtener el don de Dios con dinero.

Necesitamos cuidar lo que Dios nos ha regalado, incluyendo todo el conocimiento para no caer en situaciones completamente peores de las que en algún momento de nuestra vida pudimos haber estado.

(2 Pedro 2:20 LBLA) Porque si después de haber escapado de las contaminaciones del mundo por el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, de nuevo son enredados en ellas y vencidos, su condición postrera viene a ser peor que la primera.

Una de las cosas de las que tenemos que escapar es de la contaminación del mundo, sin ser legalistas, pero no podemos celebrar algo que nunca ha estado en el corazón de Dios, incluso se enseña en Iglesias acerca de la celebración del nacimiento del Señor Jesús, pero eso no es algo que El haya instituido; El dijo que celebráramos Su muerte y Su resurrección; eso nos habla que solamente existen dos ordenanzas, el Bautismo en agua y la Santa Cena; fuera de estas no hay otras.

Cuando hay una orden, debemos cumplirla; decirle a las personas que se despreocupen, es decirles que no escapen de Babilonia, que no escapen de las contaminaciones del mundo. Vemos en algún momento de la historia bíblica que Abraham instruye a Eleazar para que salga en búsqueda de esposa para Isaac y le dice: ..."me tienes que jurar, pon tu mano debajo de mi muslo y júrame lo siguiente: júrame que no harás volver a mi hijo hacia atrás." Porque Eleazar tenía que buscar esposa para Isaac pero no en el campamento de los enemigos; como quizá hoy muchos cristianos puedan estar buscando pareja, pero fuera de su campamento, fuera del pueblo de Dios, con lo cual lo único que pueden encontrar son problemas a su futuro cercano.

La instrucción que Abraham le dio a Eleazar es una figura que Dios le da a Sus ministros, que como siervos suyos no hagan volver al pueblo hacia atrás; si el pueblo quiere volver a sus viejas costumbres babilónicas, es será su problema, si alguien quiere salir del pueblo de Dios, salir de la Iglesia para volver a Babilonia y no podemos hacerlo entrar en razón de que su actitud está errada; pues tendremos que permitirle caminar a su voluntad; pero no se debe incentivar desde los púlpitos a que el pueblo de Dios siga cautivo de Babilonia, esa no fue la ordenanza que el Señor nos dejó.

(2 Pedro 1:4 LBLA) ...por medio de las cuales nos ha concedido sus preciosas y maravillosas promesas, a fin de que por ellas lleguéis a ser partícipes de la naturaleza divina, habiendo escapado de la corrupción que hay en el mundo por causa de la concupiscencia.

En este versículo ya no está hablando de la contaminación del mundo, sino de la corrupción que se encuentra en el mundo. La corrupción no sólo se refiere al dinero; si escapamos de eso, debemos darle gracias a Dios. La corrupción se podría ejemplificar como una gangrena que no le llega sangre al miembro y como consecuencia se va a morir. Si lo vemos de esa manera, entenderíamos entonces que la corrupción se elimina por medio de la sangre del Señor Jesucristo rociada y bebida por medio de la Santa Cena.

(1 Corintios 10:14 LBLA) Por tanto, amados míos, huid de la idolatría.

Escapar, huir, salir de la idolatría. La idolatría es anteponer a alguien o algo antes que a Dios. El mundo nos ministra idolatría, lo vemos en los deportes, en la música, etc. Cuando alguien se deja idolatrar, hecha a perder su vida, porque se puso casi en lugar de Dios. En el corazón de las personas existe la necesidad de visualizar, de ver a alguien para sentirse bien; pero nosotros, los que hemos sido rescatados de las tinieblas, debemos sentirnos bien desde el momento que Cristo llegó a nuestra vida, sabemos quiénes somos desde que El llegó a nosotros; la invitación es entonces que salgamos de toda idolatría y dispongámonos a adorar al único Dios.

Idolatría no es solamente hacia una imagen, también es el hecho de poner a alguien antes que al Señor, podemos poner a nuestros hijos, cónyuge, pastor, profeta, trabajo, estudios, etc., se pueden poner cosas de las que menos nos podemos imaginar lo cual no es correcto, lo correcto es que pongamos nuestros ojos en el Autor y Consumador de la fe, porque todos los hombres podemos fallar en cualquier momento con lo cual podemos hacer tropezar a cualquiera. Pero si ponemos nuestros ojos, corazón y esperanza en nuestro Señor Jesucristo, encontraremos que El nunca nos falla. Ese es el gran valor que tiene el testimonio de un hijo de ministro del evangelio o de una esposa de un ministro; saber que el líder de casa o su pastor está siguiendo la instrucción del Señor en todo momento.

(2 Timoteo 2:26 LBLA) ...y volviendo en sí, escapen del lazo del diablo, habiendo estado cautivos de él para hacer su voluntad.

Babilonia es especialista en idolatría, lo vemos mucho en los deportes, alguien gana una medalla y prontamente hacen ídolos de los deportistas, entrenadores, cantantes y a las personas no les importa su testimonio, cómo viven o lo que hacen fuera de la práctica que los haya llevado al estrellato; esa es precisamente la forma en la que trabaja el diablo y eso mismo hace lugar para el orgullo, la vanagloria; pero todo eso no es otra señal más que Babilonia está entre ellos y nosotros debemos cuidarnos en no contaminarnos igual que el mundo.

(2 Timoteo 2:22 LBLA) Huye, pues, de las pasiones juveniles y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que invocan al Señor con un corazón puro.

Las pasiones juveniles, son las modas, el hecho de querer tener ropa, carros, cosas materiales, la música, los bailes, los celulares, las redes sociales, la popularidad, etc., esto también es propio de Babilonia.

(1 Corintios 6:18 LBLA) Huid de la fornicación. Todos los demás pecados que un hombre comete están fuera del cuerpo, pero el fornicario peca contra su propio cuerpo.

Fornicación habla de una pasión incontrolable por el sexo, hay personas que están amarradas con esa situación, lo impresionante es que al poner la palabra escapar, huir del problema de fornicación, es habla de estar en Babilonia. Si alguien está en pornografía y no ha podido salir de allí, es porque está todavía en Babilonia, y el llamado de Dios es que escapemos de allí.

Debemos escapar de Babilonia, de Egipto, de Sodoma y un día escaparemos de esta tierra y entonces se cumplirá lo que el Señor Jesucristo dijo en el libro de Lucas:

(Lucas 21:36 LBLA) Mas velad en todo tiempo, orando para que tengáis fuerza para escapar de todas estas cosas que están por suceder, y podáis estar en pie delante del Hijo del Hombre.

Tendremos derecho de escapar de las plagas de Babilonia, tenemos que levantarnos con todas las fuerzas de nuestro corazón y escapar.

(1 Corintios 10:13 LBLA) No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea común a los hombres; y fiel es Dios, que no permitirá que vosotros seáis tentados más allá de lo que podéis soportar, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape, a fin de que podáis resistirla.

Escapemos de la tentación, porque no es más fuerte que nosotros, así dice la Palabra, que hay una vía de escape para la tentación. Escapemos de la tentación porque la tentación toma a las personas y no la pueden quitar de su cabeza; la sueñan, la piensan, y les da un momento de descanso, pero después los vuelve a tomar. La tentación no es pecado, pero si no escapamos se convierte en pecado, la tentación es una puerta de Babilonia que debemos rechazar en todo momento y un día, cuando logremos alcanzar la estatura del varón perfecto, entonces habremos dominado en el nombre de Jesús, todo aquello que nos estaba estorbando.

 
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