La Ofrenda De Libación

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Para ver este estudio, podríamos ver las ofrendas que se describen en el Antiguo Testamento las cuales eran múltiples y para muchas ocasiones, y aunque todo eso era una sombra para nuestra vida, no lo describiremos sino que estaremos estudiando propiamente lo que describe el Nuevo Testamento a este respecto:

 

 

2 Timoteo 4:6 Porque yo ya estoy para ser derramado como una ofrenda de libación, y el tiempo de mi liberación ha llegado.

Este es un versículo que muchos lo han interpretado para decir que el Apóstol Pablo estaba por ser muerto en mano de los romanos quizá, sin embargo podemos ver claramente que él dijo que ya estaba siendo derramado, no dijo que esta por ser derramado; de hecho él mismo era una ofrenda, también dice que él moría día a día; entonces el versículo anterior no significa que el Apóstol Pablo fuera a morir porque también vemos otro versículo donde dice que un grupo de personas que habían ofrendado y que se habían dado ellos mismos. En todo esto podría surgir la interrogante del por qué es que Dios busca que estemos ofrendando constantemente; pero más importante que todo eso; lo que Dios busca es que nos entreguemos nosotros mismos como ofrenda; antes de presentar nuestra ofrenda que sale del corazón, debemos presentarnos nosotros como una ofrenda de libación. Por eso es que el Apóstol Pablo dijo que el tiempo de su liberación estaba por llegar, porque él ya estaba siendo derramado y cuando se completara ese derramamiento entonces saldría de la tierra.

LIBACION SEGÚN DICCIONARIO SECULAR

Libación (del latín libatio) es un ritual religioso o ceremonia de la antigüedad que consistía en derramar líquidos variados, normalmente vino sin mezclar, leche, miel, aceite y otros incluyendo agua pura, estos se vertían en el suelo o en otros lugares considerados sagrados (en el caso de Jacob, en una piedra). Fue muy practicada en las religiones de la Antigüedad, pero quizá la primera fue la judía).

El punto del derramamiento de libación es que se llegue a entregar lo que tenemos por suma estima, por eso es que el Apóstol Pablo ya estaba siendo derramado como libación por la alta estima en la que él mismo se consideraba, al punto de considerar como basura todo lo que había alcanzado, por amor a Jesús; por eso es que también vemos que en determinado momento David estaba muy sediento y cuando expreso su deseo, algunos que estaban cerca de él, buscaron traerle el agua que David deseaba. En ese momento él supo el sacrificio que esa agua significaba para esos hombres, pero lo derramó como una ofrenda de libación, porque él deseaba esa agua, pero también era lo mejor que le podía entregar a Dios. No obstante que el derramamiento de libación es un derramamiento de líquidos; el Apóstol Pablo dijo que estaba siendo derramado como ofrenda de libación porque había visto la forma en la que nuestro Señor Jesucristo se había entregado.

JESUS LA OFRENDA DE LIBACION PERFETA

DERRAMANDO SU SANGRE
(para nuestro perdón)

Mateo 26:28 LBLA ...porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados.

Lo que Jesús estaba diciendo en este versículo es que El ya estaba siendo derramado como una ofrenda de libación, por ejemplo: cuando Abraham estaba subiendo al monte Moriah donde sería sacrificado Isaac; Abraham ya lo veía sacrificado porque sabía lo que sucedería al llegar al lugar de la cita donde Dios le había mandado que llevara a su hijo. Jesús está siendo derramado en una ofrenda de libación. Entonces llega Jesús y dice que Su sangre está siendo derramada para el perdón de los que hoy creeríamos en El; nosotros somos salvos por esa ofrenda de libación que nuestro Señor Jesucristo ofreció en ese momento.

Hoy nosotros podemos presentar una ofrenda de libación y para eso lo que tenemos que hacer es perdonar a los que nos han ofendido, a todas las personas que nos han hecho daño, menos al diablo porque ni Dios perdonó la rebelión de Luzbel, él no alcanzó perdón; pero entre nosotros, es necesario que perdonemos por una agresión quizá física o en el alma y que desde hace muchos años esa herida ha estado sangrando y de alguna manera; por más que la queramos olvidar, sigue en el alma provocando mínimas cantidades de amargura quizá, pero en el momento menos esperado vuelve a nuestra mente y nos provoca recuerdos desagradables por la sencilla razón de no haber perdonado. Necesitamos derramarnos como una ofrenda de libación para perdonar, como el ejemplo que hizo nuestro Señor Jesucristo, derramarse en ofrenda de libación para perdón de nuestros pecados; si él lo hizo por nosotros, ¿por qué no podemos derramarnos en ofrenda de libación y perdonar a los que nos han ofendido?

La invitación en esta oportunidad es que avancemos a una nueva dimensión a la que Dios nos está llamando, porque esa es la forma en la que podremos hacerlo y una vez que logremos asimilar esa forma de vida, entonces estaremos siendo preparados para ser arrebatados como lo hizo el Apóstol Pablo, porque una vez que él terminara de ser derramado; entonces sería llevado de la tierra en una exanastasis, o sea en un arrebatamiento fuera del lugar del evento que nosotros esperamos: el arrebatamiento.

Hebreos 9:22 LBLA Y según la ley, casi todo es purificado con sangre, y sin derramamiento de sangre no hay perdón.

Hebreos 12:4 LBLA Porque todavía, en vuestra lucha contra el pecado, no habéis resistido hasta el punto de derramar sangre...

DERRAMANDO SUS LÁGRIMAS
(para hacernos fructíferos)

Hebreos 5:7 LBLA Cristo, en los días de su carne, habiendo ofrecido oraciones y súplicas con gran clamor y lágrimas al que podía librarle de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente...

Salmos 126:6 SRV Irá andando y llorando el que lleva la preciosa simiente; Mas volverá á venir con regocijo, trayendo sus gavillas.

De estos 2 últimos versículos descritos, en el primero vemos que Jesús oraba al Padre para que lo librara de la muerte segunda; pero cuando vemos el contexto bíblico, podemos notar que en algún momento, Jesús estando en el Getsemaní, oraba y sudó como gruesas gotas de sangre; en ese momento la humanidad que había en el cuerpo de Jesús estaba al punto de morir, o sea Su cuerpo similar al nuestro estaba por colapsar al saber lo que venía sobre Su vida; pero si El moría en ese momento, Su sacrificio no se llevaría a cabo y la maldición no sería rota de nuestra vida. Jesús clamó al Padre para que no muriera fuera del lugar al que debía llegar a ser sacrificado como el Cordero de Dios de acuerdo al plan que se había destinado para nuestra salvación. Entonces esa ofrenda de libación fue la que llevó finalmente a continuar en Su camino, a cumplir la ofrenda del Padre.

Vemos también al Apóstol Pablo, derramó lagrimas 5 veces para que al caer a tierra también fuera la preciosa semilla que estaba llevando para avivar la vida de aquellos que aún estaban siendo equipados o estaban incrédulos; llorando quizá por algunas situaciones que lo estaba ayudando a terminar de ser derramado como una ofrenda de libación, como hoy muchos podemos estar llevando la preciosa semilla, sembrando y llorando para que muchos tengan la sana doctrina, pero no retrocedemos porque vamos en el nombre de Jesús y aunque las situaciones de pronto se tornen difíciles, es Dios el que nos alienta para seguir adelante por amor a Su Iglesia, para que nadie se quede sin recibir la preciosa semilla, la palabra de Dios, la verdadera sana doctrina que edifica vidas.

DERRAMANDO GOTAS DE SUDOR
(para quitarnos la maldición)

Lucas 22:44 LBLA Y estando en agonía, oraba con mucho fervor; y su sudor se volvió como gruesas gotas de sangre, que caían sobre la tierra.

Esta es otra ofrenda de libación de Jesús diferente a la anterior, porque en la anterior vemos que El llora para que no muriera fuera del lugar de la cita del sacrificio, pero en esta ofrenda vemos que el sudor que estaba derramando y que eran como gotas de sangre; estaba rompiendo con la maldición que miles de años antes, Adán y Eva habían provocado al desobedecerle a Dios.

Génesis 3:19 LBLA Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.

En este versículo vemos que el hombre había sido tomado de la tierra, pero una tierra que no estaba maldita, sin embargo cuando él regresaría a la tierra, la tierra sí estaría maldita; había salido con bendición pero regresaría a un lugar con maldición; pero para nosotros no es esa misma situación porque cuando Jesús derramó Sus gotas de sudor, como ya lo mencionamos; quitó esa maldición para que todo aquello que haya querido volverse en contra de nuestra vida sea roto por el poder de la sangre que nuestro Señor Jesucristo derramó estando en agonia.

DERRAMANDO EN TIERRA SU AGUA
(para nuestra purificación)

Juan 19:34 LBLA ...pero uno de los soldados le traspasó el costado con una lanza, y al momento salió sangre y agua.

Efesios 5:26 BTX2 ...para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra...

Nuestro Señor murió y derramó Su sangre por nuestro el perdón de nuestros pecados, pero derramó Su agua para nuestra purificación; esa agua es la palabra que viene para avivar nuestro ser.

El probable que ese líquido que salió del cuerpo de nuestro Señor Jesucristo, haya sido el líquido peritoneal, del cual se dice que no tiene una sola bacteria, es lo más puro en el cuerpo humano.

Romanos 4:25 LBLA ...el cual fue entregado por causa de nuestras transgresiones y resucitado para nuestra justificación.

Por nuestras transgresiones derramó Su sangre y para nuestra justificación Su agua; por eso es que constantemente estamos rociando la palabra para nuestra purificación y que estemos preparándonos cada vez más.

DERRAMANDO EN TIERRA SALIVA
(para abrir nuestros ojos)

Juan 9:6 LBLA Habiendo dicho esto, escupió en tierra, e hizo barro con la saliva y le untó el barro en los ojos...

Esto lo que significa es que con el derramamiento de Su saliva, podemos abrir nuestros ojos espirituales.

Recientes estudios han demostrado que la saliva (una persona produce aproximadamente un libro y medio por día) es mucho más que agua: es muy rica en proteínas que sirvan para controlar y filtrar la legión de microbios que entrar por una boca. Además, impide que los dientes se disuelvan y ayuda a cicatrizar las heridas.

Espiritualmente hablando, la saliva elimina todo aquello que nos pueda hacer pecar con murmuración y cualquier cosa que las legiones de demonios nos hagan tropezar; pero también vemos que la saliva impide que los dientes se disuelvan para que podamos disfrutar de la vianda sólida.

Entre otras cosas la saliva contiene:

.- Lisozimas que propician la agregación bacteriana y evitan que estas se adhieran a los dientes o las paredes bucales.

.- Factores de coagulación: factores IX, X, antecedentes de tromboplastina plasmática (PTA) y el factor Hageman (una proteína plasmática) que aceleran la coagulación sanguínea y protege las heridas de la invasión bactericana.

.- Opiorfina, que calma el dolor, pudiendo ser comprada como seis veces más fuerte que la morfina.

.- La saliva también contiene amilasas, que son enzimas que rompen las cadenas de los hidratos de carbono, como el almidón, por ejemplo. De ahí la importancia de masticar bien los alimentos, ya que la digestión de los glúcidos comienza realmente en la boca con la saliva.

Todo esto fue lo que nuestro Señor Jesucristo activó cuando derramó Su saliva en tierra, para que pudiéramos cicatrizar nuestras heridas, para que fueran sanados nuestros ojos, para que a partir de que nosotros comamos, empiece la digestión con la forma de masticar adecuadamente la palabra y que como consecuencia la logremos digerir sanamente.

Con todo esto lo que podemos ver claramente son los beneficios de la ofrenda, pero no solamente de una ofrenda económica, sino la ofrenda en la que se convirtió nuestro Señor Jesucristo, en la ofrenda en la que se convirtió el Apóstol Pablo con los cuales hoy Dios nos está invitando a que nosotros nos derramemos igualmente como ofrenda de libación.

 
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