Las 2 Copas

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Cuando estudiamos la Santa Cena, debemos saber que existe una situación negativa, existe la antítesis; con el propósito que podamos comprender lo positivo que encontramos en la Santa Cena si lo hacemos en el orden de Dios; para ejemplificarlo podemos decir que es como la captura de una fotografía, existe el proceso fotográfico en el cual primero surge una cinta que se le llaman negativo, y posteriormente se obtiene la fotografía, la cual para efectos didácticos podemos señalarla como la parte positiva. Lo mismo sucede con la copa del Señor, porque existe una parte negativa que debemos conocer para saber que si estamos a cuentas con Dios al momento de participar de la mesa del Señor; estaremos alcanzando lo positivo de la Santa Cena.

 

 

1 Corintios 10:21 LBLA No podéis beber la copa del Señor y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor y de la mesa de los demonios.

Si estamos conscientes con todas nuestras facultades como personas normales, difícilmente podríamos tomar una copa sabiendo que es de demonios.

Juan 15:1 LBLA Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador.

Desde el momento cuando Dios nos dice que El es la vid verdadera, automáticamente nos está diciendo que existe una vid falsa, y partiendo de El, ahora es necesario que descubramos esa vid negativa porque no podemos participar de la copa del Señor y de la copa de los demonios.

Proverbios 4:17 LBLA Porque comen pan de maldad, y beben vino de violencia.

Este es el pan de los demonios; pero nosotros lo que comemos es el pan que representa el cuerpo de nuestro Señor Jesucristo; además beben del vino de violencia con lo cual, cuando estudiamos en el idioma hebreo la palabra VIOLENCIA, podemos encontrar que coincide su pronunciación con el nombre de un grupo terrorista llamado: HAMAS.

H2555
jamas (חָמָס, H2555), «violencia; iniquidad; malicia». Este vocablo se encuentra unas 60 veces y en todos los períodos del Antiguo Testamento. (Diccionario Vine NT+)

H2555
חָמָס
kjamás
de H2554; violencia; por implicación mal, daño; por meton. ganancia injusta:-afrenta, agravio, cruel, -dad, daño, desnudar, falso, forjar contra, hacer iniquidad, injuria, injurioso, injusticia, injusto, mal, maldad, malo, malvado, rapiña, robo, violencia, violenta. (Diccionario Strong)

Es por eso que cuando analizamos lo negativo que puede ocasionar la copa de los demonios; automáticamente obtenemos el beneficio de participar de la copa del Señor Jesucristo porque entonces si la copa de los demonios nos puede llevar a violencia; la copa del Señor nos conduce al arrepentimiento, a la paz, a la mansedumbre, nos puede conducir al carácter de Jesús, a la estatura del varón perfecto.

Mateo 27:51-52 LBLA Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo, y la tierra tembló y las rocas se partieron; y los sepulcros se abrieron, y los cuerpos de muchos santos que habían dormido resucitaron...

Marcos 5:1-4 LBLA Y llegaron al otro lado del mar, a la tierra de los gadarenos. Y cuando El salió de la barca, enseguida vino a su encuentro, de entre los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo, que tenía su morada entre los sepulcros; y nadie podía ya atarlo ni aun con cadenas; porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, pero él había roto las cadenas y destrozado los grillos, y nadie era tan fuerte como para dominarlo.

Es interesante que la violencia esté íntimamente ligada con sepulcros, por eso fue que cuando Jesús llegó a la región de Gadara, el endemoniado que vivía entre los sepulcros, se llegó a El violentamente. Hoy día, muchos han escuchado la voz de Jesús y han resucitado, pero no han salido del sepulcro en el que han vivido por mucho tiempo, y eso los hace que sigan siendo violentos, son cristianos pero no han salido del sepulcro y como consecuencia pueden estar siendo influenciados por la copa de los demonios la cual no les permite que avancen en el conocimiento de Jehová y en la transformación de su alma a personas de paz.

La palabra hebrea JAMAS, la cual significa violencia, tiene la acepción por implicación:

Discriminación, lo cual en cuanto a raza se refiere, es la peor de las violencias porque lo podemos aplicar de la forma más sutil. JAMAS también es traducida como desprecio, lo cual es visto en el versículo del libro de Génesis cuando Agar, la esclava de Sara, la desprecia porque ella no podía tener familia, entonces cuando alguien es estéril, puede recibir violencia al recibir discriminación de esterilidad. JAMAS también se traduce calumniar, es entonces forma de violentar a otra persona, cuando caemos en el error de estar murmurando con una mala reputación de otra persona y que quizá a nosotros ni si quiera nos conste, pero con el simple hecho de murmurar, estamos violentando a otra persona.

2 Reyes 4:39 LBLA Entonces uno de ellos salió al campo a recoger hierbas, y encontró una viña silvestre y de ella recogió su falda llena de calabazas silvestres, y vino y las cortó en pedazos en la olla de potaje, porque no sabía lo que eran.

Interesantemente vemos en el versículo anterior que en la viña lo que encontramos son uvas, no calabazas; esa variación debe tener un significado muy profundo a nuestra vida, lo cual podemos a describirlo con el siguiente versículo:

Santiago 3:6 LBLA Y la lengua es un fuego, un mundo de iniquidad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, la cual contamina todo el cuerpo, es encendida por el infierno e inflama el curso de nuestra vida.

Santiago 3:12 LBLA ¿Acaso, hermanos míos, puede una higuera producir aceitunas, o una vid higos? Tampoco la fuente de agua salada puede producir agua dulce.

Estos versículos podemos explicarlos diciendo que a veces encontramos personas que tienen una lengua partida, o sea, por un lado tienen dulzura y por otro lado amargura o violencia; por un lado podemos encontrar beneficio y por otro lado podemos encontrar la parte que nos puede dañar.

Sin embargo la Santa Cena nos ofrece la bendición de podernos definir por la luz de Jesús y que podamos salir de las tinieblas, esto sucede desde el momento que entra a nuestra vida si reconocemos lo que necesitamos cambiar en nuestra vida y con el ingrediente principal: fe, si reconocemos que aun llevamos mucha violencia en nuestra alma y que solamente el poder de Dios la puede erradicar para que seamos trasladados de dimensión, encontraremos la paz a nuestra vida que tanto hemos anhelado.

 
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