Proclama Profética 2011

Correo electrónico Imprimir PDF

La proclama profética de este año, como lo hemos mencionado en varias oportunidades; Dios nos la ha confirmado a través de muchos siervos de Dios y la forma de trasladarla, será en dos partes: apostólica y proféticamente, la cual es bajo la visión que Dios está enviando para esta oportunidad, y para eso, debemos comprender que es necesario permitir el sinergismo para que se cumpla el efecto en la combinación de lo apostólico y lo profético.

Mas yo también te digo, que tú eres Pedro [una piedra pequeña], y sobre la piedra [grande] edificaré mi Iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. (Mateo 16:18 RV2000)

galerias_1galerias_2galerias_3galerias_4
galerias_5galerias_6galerias_7gelerias_8
Picture_9

Debemos comprender que la cita nos está marcando dos pasos: uno es cuando el Señor Jesucristo está edificando Su Iglesia y la otra es cuando está destruyendo el infierno; lo cual sucede cuando somos trasladados de nuestra forma de ser reactivos a ser proactivos, por ejemplo: cuando Israel anduvo en el desierto, respondía a lo que Dios les enviaba en provisión; pero cuando entraron a Canaán, tuvieron que conquistar las bendiciones que Dios les había prometido. Este año aunque para muchos ha sido un año muy difícil, debemos reconocer también que Dios nos ha bendecido grandemente, pero en el año dos mil once, necesitamos ser proactivos para tomar las bendiciones que Dios no está prometiendo.

Y llamó el ángel de Jehová a Abraham por segunda vez desde el cielo, y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. (Génesis 22:15-17 RV 1960)

Nos bendecirán este año, aunque ya nos han bendecido durante todos estos años que Dios nos ha permitido vivir pero en este año, Dios permitirá que seamos multiplicados en todo.

Y bendijeron a Rebeca, y le dijeron: Hermana nuestra, sé madre de millares de millares, y posean tus descendientes la puerta de sus enemigos. (Génesis 24:60 RV 1960)

En la cita anterior, tácitamente comprendemos que fueron los hermanos de Rebeca los que la bendijeron, y sin que ellos lo comprendieran plenamente estaban haciendo una proclama de multiplicación en lo espiritual, porque como podemos recordar, ella era parte de una línea de mujeres que eran estériles; primero fue Sara, después fue ella y aun faltaba la esposa de Jacob; pero sus hermanos, la estaban bendiciendo para que ella fuera fructífera en todo con una repercusión espiritual que nunca comprendieron porque de esa proclama de bendición podemos decir que es donde venimos nosotros. Esto sin contar que sus hermanos le estaban diciendo que debía saber cómo desempeñarse en su trabajo de madre de los vivientes porque de esos vivientes, como ya mencionamos somos nosotros.

Y dijo Isaí a David su hijo: Toma ahora para tus hermanos un efa de este grano tostado, y estos diez panes, y llévalo pronto al campamento a tus hermanos. Y estos diez quesos de leche los llevarás al jefe de los mil; y mira si tus hermanos están buenos, y toma prendas de ellos. Y Saúl y ellos y todos los de Israel estaban en el valle de Ela, peleando contra los filisteos. Se levantó, pues, David de mañana, y dejando las ovejas al cuidado de un guarda, se fue con su carga como Isaí le había mandado; y llegó al campamento cuando el ejército salía en orden de batalla, y daba el grito de combate. (1 Samuel 17:17-20 RV 1960)

Debemos saber que nosotros somos uno de los escuadrones de Jehová de los ejércitos y lo que estamos haciendo hoy, es dando un grito de convocación a la batalla espiritual para conquistar las bendiciones que ya fueron proclamadas por nuestro Dios. Cuando vemos la cita anterior; podemos comprender que David estaba trabajando en calidad de sirviente del rey e iba con lo que debía servir; pero en ese momento dejó todo lo que tenía y salió a la orden del grito de combate. Eso lo que nos enseña es que algunos de nosotros tenemos genética de guerreros y estamos ocupados en otros asuntos; entonces nos tienen que despertar con un clamor de guerra para que respondamos a la voz del grito de combate.

Y se pusieron en orden de batalla Israel y los filisteos, ejército frente a ejército. Entonces David dejó su carga en mano del que guardaba el bagaje, y corrió al ejército; y cuando llegó, preguntó por sus hermanos, si estaban bien. Mientras él hablaba con ellos, he aquí que aquel paladín que se ponía en medio de los dos campamentos, que se llamaba Goliat, el filisteo de Gat, salió de entre las filas de los filisteos y habló las mismas palabras, y las oyó David. (1 Samuel 17:21-23 RV 1960)

Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel. Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos. Y aconteció que cuando el filisteo se levantó y echó a andar para ir al encuentro de David, David se dio prisa, y corrió a la línea de batalla contra el filisteo. Y metiendo David su mano en la bolsa, tomó de allí una piedra, y la tiró con la honda, e hirió al filisteo en la frente; y la piedra quedó clavada en la frente, y cayó sobre su rostro en tierra. Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano. (1 Samuel 17:45-50 RV 1960)

Nuestro David, el Señor Jesucristo, venció a nuestro enemigo cuando resucitó vencedor de la muerte.

Y cuando toquen prolongadamente el cuerno de carnero, así que oigáis el sonido de la bocina, todo el pueblo gritará a gran voz, y el muro de la ciudad caerá; entonces subirá el pueblo, cada uno derecho hacia adelante. (Josué 6:5 RV 1960)

El año dos mil once es el año en el que debemos responder al llamado del shofar de Dios y salir a la batalla porque Jehová de los ejércitos va delante de nosotros como poderoso guerrero.

Cuando el Señor puso en manos de los israelitas a los amorreos, Josué habló al Señor y gritó en presencia de Israel: –¡Sol, quieto en Gabaón! ¡Y tú, luna, en el valle de Ayalón! (Josué 10:12 BNP)

Notemos el grito tan atrevido que estaba dando Josué, en el cual detendría la naturaleza desde que Dios había creado el sol y la luna en un giro normal; sin embargo, él sabía que Jehová de los ejércitos estaba con él. Dios tiene un grito esta noche de proclama profética en la que detendrá lo que deba detener para que nosotros conquistemos Sus bendiciones en la tierra de Canaán.

Y los tres escuadrones tocaron las trompetas, y quebrando los cántaros tomaron en la mano izquierda las teas, y en la derecha las trompetas con que tocaban, y gritaron: ¡Por la espada de Jehová y de Gedeón! (Jueces 7:20 RV 1960)

De este versículo hablamos en otros estudios respecto al reconocimiento de cobertura que debemos tener y por consiguiente podremos hablar con autoridad delante de nuestros enemigos, de aquellos que nos han impedido que avancemos conquistando.

LA ORDEN DE COMBATE

Moab, una vasija para lavarme, sobre Edón lanzo mi sandalia, sobre Filistea, mi grito de conquista. (Salmos 60:8 BNP)

En base a ese grito que Dios nos ha permitido escuchar, en el año dos mil once alcanzaremos muchas promesas que no habíamos visto efectivas.

POR LO TANTO:

APOSTOLICAMENTE,

PROFETICAMENTE,

EVANGELISTICAMENTE,

PASTORALMENTE Y

MAGISTERIALMENTE...

PROCLAMAMOS Y DECRETAMOS:

EL AÑO DE LA CONQUISTA

El tiempo de entrar a Canaán para conquistar lo que habíamos dejado inconcluso, aquello que nos había detenido para no obtener las bendiciones de Dios, este es el año lo conquistaremos. Esta proclama no es a nivel local, sino a nivel de toda la Iglesia de Cristo alrededor de la tierra, porque el reporte de las estadísticas que poseemos testifican que no somos los únicos en Guatemala los que hemos estado esperando escuchar la voz de Dios con el grito de combate, sino que en todos los continentes del mundo, existen personas que han estado esperando recibir la orden apostólica y profética de Dios para el año dos mil once.

Pero la conquista debe tener el sinergismo que ya mencionamos y para eso es necesario que los ministros de Dios, salgan de Guatemala para conquistar las naciones, pero eso no significa que van por unos días y volverán, sino que, saldrán de Guatemala y se ubicarán en los diferentes países que Dios decrete; pero para eso es necesario que las ovejas ofrenden a su pastor aunque Dios les devuelva su ofrenda como lo hizo con Abraham cuando le ofrendó a Isaac y Dios se lo devolvió. Los ministros que Dios enviará, son hombres que han estado en la aljaba del guerrero de Dios esperando ser enviados cual saeta que cruza los cielos para llegar a sus destino; hombres que han dado fruto agradable al corazón de Dios.

Es interesante que el guerrero de Dios con arco y flechas en su aljaba, debe tener la preparación necesaria de parte de Dios; de igual manera el arco y las flechas tiene que ser preparadas para que alcancen los propósito de Dios; obviamente es un efecto espiritual aunque debemos hacer muchas cosas en lo natural, pero lo interesante es que dentro de las características del guerrero con arco y flechas, es que debe ser fructífero y no estéril, así como las flechas, figura de los ministros de Dios; deben haber sido trabajadas adecuadamente para que sean rectas y no se desvíen al momento en que sean lanzadas. Si enviamos ministros para que conquisten las naciones y no han sido rectos en su caminar delante de Dios; fácilmente se pueden desviar al encontrarse en otro lugar. De tal manera que para poder lanzar las flechas del Señor Jesucristo, es necesario que haya en nuestro corazón un verdadero temor de Dios, temor por todo lo que es de Dios y que no caigamos deliberadamente en las trampas del enemigo.

Que tus agudas flechas atraviesen el corazón de los enemigos del rey, y que caigan las naciones a tus pies. (Salmos 45:5 NVI 1999)

Para que las flechas sean lanzadas para conquistar y puedan derrotar a los enemigos del rey; no deben tener miedo y estar seguro que penetrarán en el corazón de los enemigos. Otra de las características de la flechas es que una vez hayan alcanzado la preparación necesaria, deben estar en la aljaba del guerrero, primeramente para esperar su tiempo en el que serán lanzadas, pero también debemos saber que esas flechas en la aljaba; figura de los ministros de Dios, deben cuidar las espaldas de su cobertura, porque si están en la espalda, no es para acuchillarlo en el momento menos pensado.

Una vez que han estado las flechas en la aljaba por un tiempo y después son puestas en el arco, son lanzadas para cruzar por los aires rompiendo espacios celestiales, esto debe ser complementado con que lleguen al blanco destinado para lo que fueron lanzadas, pero este trabajo debe ser de continuo para no cometer el error de lo que describe la siguiente cita:

Entonces añadió: Toma las flechas; y él las tomó. Y dijo al rey de Israel: Golpea la tierra; y él la golpeó tres veces y se detuvo. Y el hombre de Dios se enojó con él, y dijo: Deberías haber golpeado cinco o seis veces, entonces hubieras herido a Aram hasta exterminarlo. Pero ahora herirás a Aram sólo tres veces. (2 Reyes 13:18-19 LBLA)

No se trata de que hagamos un trabajo y nos sentemos porque creamos que ya terminamos; sino que, debemos seguir avanzando todo el tiempo porque Jehová de los ejércitos va delante de nosotros.

Volviendo al desarrollo del tema central de la proclama veamos lo siguiente:

LA CONQUISTA TIENE CUATRO PARTES:

1.- Exploración

2.- Invasión

3.- Ocupación

4.- Colonización

En muchos lugares del mundo, principalmente en el continente americano, fuimos conquistados por el continente europeo y cuando ellos llegaron, empezaron a multiplicarse, logrando con esto lo que hoy día se conoce como la raza mestiza; pero el punto es que esa raza mestiza, creció con mentalidad de conquistados y no de conquistadores; de tal manera que ahora nosotros debemos pasar de esclavos a libres y de libres a conquistadores. ¿Qué debemos conquistar? Esta respuesta será parte del motivo de nuestras reuniones para buscar el rostro de Dios durante todo el año dos mil once mientras esperamos la venida de nuestro Señor Jesucristo.

 
Ministerios Ebenezer