Los Escritos De Juan

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Nuestro Señor en Su infinita misericordia nos habla de muchas maneras, tal y como lo vemos en el siguiente verso:

Hebreos 1:1-2 LBLA Dios, habiendo hablado hace mucho tiempo, en muchas ocasiones y de muchas maneras a los padres por los profetas, en estos últimos días nos ha hablado por su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por medio de quien hizo también el universo.

Es importante notar que Dios en muchas oportunidades dejó cosas escritas y el Apóstol Juan dice claramente en el último de los capítulos del evangelio que él escribió, que muchas cosas quedaron escritas para nuestro testimonio, entonces debemos poner atención a lo que está escrito.

Cuando hablamos de la Palabra profética, no se refiere a las profecías que se dan en cada servicio; en la Biblia dice que hacemos bien en estar atentos a la Palabra profética, que es como una antorcha en lo oscuro. Esa palabra fue entregada a siervos de Dios y quedaron escritas en la Biblia para que hoy nosotros veamos su cumplimiento. Otra cosa que debemos saber es que la profecía que escuchamos en medio de cada culto a Dios, es para ese momento, diríamos que es algo que debemos adoptar para determinado tiempo; diferente a la palabra profética la cual, según la ley, no se podía cambiar.

En el libro de Daniel vemos cuando el rey Darío hizo un decreto y no podía quitarlo después, eso mismo sucede con el rey Asuero, el da su anillo a Amán, quien sella con el anillo del rey y no se podía cambiar el decreto que daría muerte a los judíos; entonces el rey para poder cambiar y dar una salida al problema le da el anillo a Mardoqueo para que escriba un nuevo decreto y lo selle, y de allí sale la salvación para Israel. Esto quiere decir que lo que Dios dice que se escriba tiene un valor incalculable y no se puede cambiar.

Ahora bien; debemos saber que Dios siempre ha escrito, el Padre escribe en tablas de piedra; el Hijo escribe en la tierra; el Espíritu Santo escribe en nuestro corazón de carne por eso no debemos tener un corazón de piedra, porque perdemos la oportunidad que el Espíritu Santo escriba en nuestro corazón, pero cuando ve un corazón endurecido trae el martillo para quebrar todo endurecimiento, hasta que encuentra lo sensible de nuestro corazón.

Pero entonces el Señor sí le da órdenes a muchas personas para que escriban, como lo hizo con Moisés cuando le dijo: "las tablas que quebraste, haya otras tablas semejantes y tráemelas" lo involucra en la escritura; también el Señor les dice a Jeremías, Habacuc, Ezequiel, Isaías, que escriban con órdenes específicas para que quede permanentemente grabado y allí podamos decir que es la Palabra profética más segura. Por esa razón la Biblia no se puede mover, no se debe dejar de leer y saber claramente que la Biblia se interpreta a sí misma, y el Espíritu Santo nos ayuda a comprenderla.

Los historiadores dicen que el Apóstol Juan escribió entre los años 70 y 95, después de Cristo, el Evangelio, las tres Epístolas y el Apocalipsis; pero todos dicen que el último fue el Apocalipsis, cuando él se encontraba preso en la isla de Patmos; tienen muchos argumentos para decir eso, pero el punto es que al Apóstol Juan le dijeron lo que tenía que escribir en cada documento, para que nosotros hoy interpretáramos claramente las cosas que pronto sucederían, no es como si empezáramos desde el Antiguo Testamento, en realidad son las últimas palabras del Señor Jesucristo antes que ascendiera al cielo, y fue al Apóstol Juan a quien le dieron el privilegio de escribir lo que escribió, siendo él, el último de los apóstoles que escribió, no hubo otro.

En el capítulo 21 del libro de Apocalipsis veremos el último de los escritos del Apóstol Juan; a él le ordenaron escribir doce veces diciéndoles: ESCRIBE; es interesante porque en el Libro de Apocalipsis debemos ponerle mucha atención a los números, porque algunos resaltan sobre los demás, por ejemplo: el número siete, ya que nos habla de los siete truenos; siete copas; siete sellos; siete trompetas; las siete iglesias; los siete cánticos, los siete vencedores que forman al único más que vencedor; ahí se encuentran muchas cosas con el número siete. Otro número que se repite varias veces es el doce: doce puertas; doce nombres; los 144 mil que son doce mil por doce mil. Entonces nosotros deberíamos escribir algunas cosas para nuestro consumo y si Dios nos la da la orden para el consumo de los demás; también hacerlo porque de alguna manera, son cosas que quedarán escritas

Es interesante que Dios emite una orden para que Su pueblo; hombres y mujeres, lleguemos a la estatura del varón perfecto, refiriéndose a hombres y mujeres; en la medida de la plenitud de Cristo y entonces nos constituye reyes y sacerdotes porque El es el Rey de reyes, Señor de señores y el sumo sacerdote de nuestra fe.

Deuteronomio 17:14-20 LBLA Cuando entres en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da, y la poseas y habites en ella, y digas: "Pondré un rey sobre mí, como todas las naciones que me rodean", ciertamente pondrás sobre ti al rey que el SEÑOR tu Dios escoja, a uno de entre tus hermanos pondrás por rey sobre ti; no pondrás sobre ti a un extranjero que no sea hermano tuyo. Además, el rey no tendrá muchos caballos, ni hará que el pueblo vuelva a Egipto para tener muchos caballos, pues el SEÑOR te ha dicho: "Jamás volveréis por ese camino." Tampoco tendrá muchas mujeres, no sea que su corazón se desvíe; tampoco tendrá grandes cantidades de plata u oro.

Ahora vemos algunas de las características que debía tener el rey.

Deuteronomio 17:18-20 LBLA Y sucederá que cuando él se siente sobre el trono de su reino, escribirá para sí una copia de esta ley en un libro, en presencia de los sacerdotes levitas. La tendrá consigo y la leerá todos los días de su vida, para que aprenda a temer al SEÑOR su Dios, observando cuidadosamente todas las palabras de esta ley y estos estatutos, para que no se eleve su corazón sobre sus hermanos y no se desvíe del mandamiento ni a la derecha ni a la izquierda, a fin de que prolongue sus días en su reino, él y sus hijos, en medio de Israel.

Notemos que existía una orden de escribir: escribiría una copia del libro de la ley, este personaje tenía que hacerlo, tenía que escribirla porque la Biblia no es solamente para leerla, debemos vivirla:

Deuteronomio 11:18-21 LBLA Grabad, pues, estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma; atadlas como una señal a vuestra mano, y serán por insignias entre vuestros ojos. Y enseñadlas a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Y escríbelas en los postes de tu casa y en tus puertas, para que tus días y los días de tus hijos sean multiplicados en la tierra que el SEÑOR juró dar a tus padres, por todo el tiempo que los cielos permanezcan sobre la tierra.

Cuando confesamos la Palabra y la pronunciamos, esa Palabra se va grabando en nuestro corazón, por eso es muy importante que cuando estemos pasando por alguna prueba, declaremos Su Palabra, si estamos enfermos confesemos que "por su llaga fuimos sanados", si estamos en carencia recordemos que el Señor es nuestro Pastor y nada nos faltará, y así para cada situación existe una Palabra que nos va a levantar, nos va a sustentar, nos va a sostener para pasar la prueba. Cuando la Palabra está en nuestro corazón y la confesamos, nuestras circunstancias cambian.

Cuando el Señor le dice al Apóstol Juan que escriba doce veces, es porque el doce significa gobierno, para que de alguna manera aprendamos el gobierno de Dios y para que tengamos el gobierno nuestro, porque muchas personas quieren reinar y gobernar pero no se gobiernan a sí mismos.

Proverbios 25:28 NVI Como ciudad sin defensa y sin murallas es quien no sabe dominarse.

El Espíritu Santo de Dios es quien nos ayuda, para poder gobernarnos a nosotros mismos.

Apocalipsis 21:5 LBLA Y el que está sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y añadió: Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas.

Entonces Dios ordena que se escriba porque era necesario que quedara escrito para nuestra edificación, para nuestra reprensión, para recordarnos de esto.

Apocalipsis 21:1-4 LBLA Y vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existe. Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, preparada como una novia ataviada para su esposo. Entonces oí una gran voz que decía desde el trono: He aquí, el tabernáculo de Dios está entre los hombres, y El habitará entre ellos y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará entre ellos. El enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte, ni habrá más duelo, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas han pasado.

De alguna manera tenemos que retomar esas palabras porque están escritas, además viene un día que ya no sentiremos dolor, porque el dolor se puede sentir no sólo en el cuerpo, sino también en el alma y aún en el espíritu y eso puede llegar a causar lágrimas, años de llorar, como el dolor que tenía Jacob por la pérdida de su hijo, el lloró y dijo que su vida era mala, porque había tenido dolor.

El Señor le dijo al Apóstol Juan que escribiera esto para que lo tuviéramos en mente, porque esta tierra así como la vemos de hermosa, también se acabará, y habitaremos en la nueva tierra, en la Nueva Jerusalén, en donde morará la justicia, no habrá corrupción ni engaño, no entrará cosa inmunda, no habrá templo, porque el templo es el Cordero. Eso quedó escrito para que nos enamoremos de esa tierra y anhelemos estar allí un día; lo cantamos, lo creemos, lo leemos, lo anhelamos.

Tenemos un buen futuro, eso lo entendemos porque la Biblia dice que los planes que el Señor tiene para nosotros son de un buen futuro, pero no es solamente en esta tierra, porque algunas personas solo quieren lo que se ve, pero hay algo que no se ve, hay cosas extraordinarias que nos están esperando. Esta esperanza es tan hermosa que aunque nos muriéramos, no nos morimos, porque nosotros a lo más que podemos llegar es a dormir profundamente mientras escuchamos la trompeta de Dios; porque tenemos vida eterna. Así dijo el Señor de Lázaro y de la hija de Jairo, de otra manera en donde quedan las palabras que el Señor dijo: "el que cree en mi tiene vida eterna; y todo aquel que viva y cree en mí no morirá jamás". Nosotros estamos vivos y creemos en Jesús y tenemos que creer que no moriremos jamás.

Apocalipsis 19:9 LBLA Y el ángel me dijo: Escribe: "Bienaventurados los que están invitados a la cena de las bodas del Cordero." Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios.

Dentro de las muchas cosas que quedaron escritas para que las sepamos claramente es que nosotros no estamos invitados a las Bodas del Cordero porque somos la Novia, somos protagonistas en las Bodas, es por eso que debemos estar preparados, aunque los invitados también deben prepararse.

Apocalipsis 19:1-8 LBLA Después de esto oí como una gran voz de una gran multitud en el cielo, que decía: ¡Aleluya! La salvación y la gloria y el poder pertenecen a nuestro Dios, PORQUE SUS JUICIOS SON VERDADEROS Y JUSTOS, pues ha juzgado a la gran ramera que corrompía la tierra con su inmoralidad, y HA VENGADO LA SANGRE DE SUS SIERVOS EN ELLA. Y dijeron por segunda vez: ¡Aleluya! EL HUMO DE ELLA SUBE POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. Y los veinticuatro ancianos y los cuatro seres vivientes se postraron y adoraron a Dios, que está sentado en el trono, y decían: ¡Amén! ¡Aleluya! Y del trono salió una voz que decía: Alabad a nuestro Dios todos sus siervos, los que le teméis, los pequeños y los grandes. Y oí como la voz de una gran multitud, como el estruendo de muchas aguas y como el sonido de fuertes truenos, que decía: ¡Aleluya! Porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina. Regocijémonos y alegrémonos, y démosle a El la gloria, porque las bodas del Cordero han llegado y su esposa se ha preparado. Y a ella le fue concedido vestirse de lino fino, resplandeciente y limpio, porque las acciones justas de los santos son el lino fino.

El Señor dijo que escribieran esto para que estemos sabidos de varias cosas: que viene un juicio contra la ramera, el cual ya empezó, porque la ramera no es una religión, la ramera es un sistema religioso que abarca las diferentes religiones y que va a alcanzar aún a la iglesia evangélica. Por eso tenemos que estar pendientes y todo cristiano que está enamorado profundamente del Señor Jesucristo debe saber que es candidato a esposa; Dios sacará más que vencedores de muchas iglesias; hombres y mujeres de varias denominaciones que aman al Señor y que se han guardado para El, pero también hay personas que no son fieles a Dios:

Apocalipsis 2:20 LBLA 'Pero tengo esto contra ti: que toleras a esa mujer Jezabel, que se dice ser profetisa, y enseña y seduce a mis siervos a que cometan actos inmorales y coman cosas sacrificadas a los ídolos.

Notemos que Jezabel estaba dentro de una congregación genuina de Dios; lamentablemente existe pueblo de Dios que está con ella y participa con ella, es por eso que la Biblia dice:

Apocalipsis 18:4 LBLA Y oí otra voz del cielo que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no participéis de sus pecados y para que no recibáis de sus plagas...

Si nosotros estamos verdaderamente enamorados de Dios, buscaremos hacer la voluntad de Dios sin cuestionar lo que El nos pida que hagamos. Por eso gocémonos y alegrémonos porque han llegado las Bodas del Cordero, eso es lo que quedo escrito para que lo sepamos y estemos advertidos del tiempo que vivimos; lamentable algunas iglesias han olvidado esto, lo han dejado y se dan a la tarea de hablar de lo terrenal solamente, están buscando ser moradores de la tierra. Pero nosotros buscamos una ciudad que ya está construida, cuyo perito arquitecto es Dios, allí mora la justicia y ese es el rumbo que llevamos.

Apocalipsis 14:13 LBLA Y oí una voz del cielo que decía: Escribe: "Bienaventurados los muertos que de aquí en adelante mueren en el Señor." Sí--dice el Espíritu-- para que descansen de sus trabajos, porque sus obras van con ellos.

Esto significa que nosotros podemos morir a nosotros mismos. Bienaventurados somos cuando podemos declinar una pasión que tenemos, una meta que anhelamos; pero no estaban hablando de cosas ilícitas sino lícitas; de tal manera que podemos ver entonces que hay eunucos por diferentes clases: unos nacen así, otros que se hacen por causa de Dios, estos renunciaron a su vida personal. El Apóstol Pablo es un claro ejemplo de este tipo de personas; él no tenía esposa según lo deja ver la Biblia, porque él rindió su vida por causa del Señor. Eso quedo escrito para que viéramos que hay cosas a las que debemos de morir aunque son lícitas, pero debemos hacerlo por amor al Señor Jesucristo.

Esas cosas que son las que debe quedar impregnadas en nuestro corazón y debemos leerlas y escribirlas una y otra vez porque cada vez que las escribamos algo nuevo pasará en nosotros.

Apocalipsis 19:7 LBLA Regocijémonos y alegrémonos, y démosle a El la gloria, porque las bodas del Cordero han llegado y su esposa se ha preparado.

 
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