La Transformación

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Cuando veamos la batalla en nuestra vida, lo que debemos hacer es levantarnos en el nombre de Jesús para batallar y no escondernos de nuestros enemigos, con el propósito que en la transición de esa transformación, nuestros enemigos sean confundido y entonces tendremos la victoria porque Dios nos ha llamado a que seamos vencedores y no un pueblo que vive atemorizado por aquellos que buscan hacernos el mal, porque la palabra de victoria de parte de Dios, nos hace que vayamos declarando que en nuestra casa hay victoria; pero es necesario que creamos la palabra de Dios para que vivamos esa transformación, primeramente en nuestro interior para que repercuta en lo externo.

 

Es posible que hoy estemos viviendo con determinada victoria, pero necesitamos que haya una transformación para que logremos un cambio de dimensión, aunque podría ser que ese cambio nos duela porque los cambios pueden parecernos extraños y nos lleve un tiempo aceptar el cambio, pero es necesario que lo asimilemos.

Génesis 2:24 LBLA Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.

Notemos la transformación a la que se vio sometido el hombre, porque quizá el hecho de dejar a los padres de casa tuvo que ser un momento de dolor, pero su efecto tendría una gran bendición porque entonces dejaron de ser 1 para que al unirse llegaran a ser una sola carne y en lugar de ser 2, serian 1 sola carne.

Isaías 61:2 LBLA ...para proclamar el año favorable del SEÑOR, y el día de venganza de nuestro Dios; para consolar a todos los que lloran...

En este versículo podemos ver muchas cosas entre ellas, el hecho que el año favorable del Señor a nuestra vida, el favor de Dios sigue siendo sobre nuestra vida y aquellos que se han levantado contra nosotros tendrán que enfrentar a nuestro Dios, para que finalmente sea El quien nos consuele por el dolor que algo nos pudo haber provocado en alguna situación. Pero el tiempo pasa y entonces ya no pedimos consuelo porque el dolor pasó a formar parte del pasado. Sin embargo cuando no asimilamos la transformación, todo el tiempo buscaremos la consolación sobre algo que Dios ya nos ministró y puso de su bálsamo divino.

Isaías 61:3 LBLA ...para conceder que a los que lloran en Sion se les dé diadema en vez de ceniza, aceite de alegría en vez de luto, manto de alabanza en vez de espíritu abatido; para que sean llamados robles de justicia, plantío del SEÑOR, para que El sea glorificado.

Podríamos estar en medio de la pérdida de un ser querido y llegó el momento del llanto, pero Dios nos está cambiando todo dolor, en diadema porque necesitamos completar la transformación hasta que finalmente lleguemos a ser robles de justicia porque nadie que esté triste puede ser roble, porque el roble nos habla de prosperidad; por lo tanto nadie que esté en medio de un momento de tristeza por largo tiempo, puede aprovechar del manto de alabanza de Dios. Nosotros tenemos la virtud de parte de Dios en que podemos cambiar los ambientes a nuestro alrededor por la transformación que podemos experimentar y entonces los que se sientan atemorizados, serán fortalecidos por la misma fortaleza que hayamos asimilado en la presencia de Dios.

Génesis 4:25 LBLA Y conoció Adán otra vez a su mujer; y ella dio a luz un hijo y le puso por nombre Set, porque, dijo ella: Dios me ha dado otro hijo en lugar de Abel, pues Caín lo mató.

Podemos ver la forma en la que Eva estaba avanzando, estaba siendo transformada de ser una madre con dolor por la pérdida de su segundo hijo, por la alegría de otro; no se quedó tirada a medio camino sino que agradeció a Dios por la oportunidad de otro hijo y disfrutó la bendición que le traía Set.

Génesis 29:32 LBLA Y concibió Lea y dio a luz un hijo, y le puso por nombre Rubén, pues dijo: Por cuanto el SEÑOR ha visto mi aflicción, sin duda ahora mi marido me amará.

Todos necesitamos sentirnos amados con el mayor de los amores porque Dios es el que nos ama, pero si es el amor de nuestros padres biológicos el que buscamos, necesitamos hacerlo con amor, buscar amor con amor y no con violencia porque con violencia lo único que encontraremos es rechazo a cualquier lugar a donde vayamos.

Rubén significa: quien ve al hijo, la visión del hijo.

Aflicción significa: angustia, depresión esfuerzo pobreza, tener amigo

Debemos recordar que Dios nos ama y nos amó a tal grado que no tuvo a qué aferrarse cuando fue a la cruz del calvario en sustitución nuestra; El tomó nuestro lugar para que después no descendiéramos al lago de fuego a la muerte segunda; no necesitamos batallar para sentirnos amados porque Dios ya nos ha bendecido, aun desde antes que llegáramos a la tierra.

Génesis 29:33 LBLA Concibió de nuevo y dio a luz un hijo, y dijo: Por cuanto el SEÑOR ha oído que soy aborrecida, me ha dado también este hijo. Así que le puso por nombre Simeón.

Otro de los problemas por los que podemos atravesar es que seamos aborrecidos en alguna situación de la cual también necesitamos salir para ser transformados.

Deuteronomio 9:1 LBLA Oye, Israel: Hoy vas a pasar el Jordán para entrar a desposeer a naciones más grandes y más poderosas que tú, ciudades grandes y fortificadas hasta el cielo...

Deuteronomio 20:3-4 LBLA ...y les dirá: "Oye, Israel, hoy os acercáis a la batalla contra vuestros enemigos; no desmaye vuestro corazón; no temáis ni os alarméis, ni os aterroricéis delante de ellos, porque el SEÑOR vuestro Dios es el que va con vosotros, para pelear por vosotros contra vuestros enemigos, para salvaros."

Esto es lo que tenemos que escuchar para no sentirnos aborrecidos ni rechazados.

1 Reyes 18:41 LBLA Y Elías dijo a Acab: Sube, come y bebe; porque se oye el estruendo de mucha lluvia.

Cuando sintamos que el tiempo de la prueba no termina, es momento para que nos detengamos, aun en medio de la prueba y escuchar que está llegando la lluvia para refrescar nuestra vida y que nuestra alma pueda sentir un respiro y tenga un segundo aire y poder vencer en el nombre de Jesús toda situación adversa.

Isaías 61:11 LBLA Porque como la tierra produce sus renuevos, y como el huerto hace brotar lo sembrado en él, así el Señor DIOS hará que la justicia y la alabanza broten en presencia de todas las naciones.

Hoy ha llegado el tiempo del renuevo y aunque en el mundo nos rechacen, debemos recordar que hubo uno que dio Su vida por nosotros, alguien que fue rechazado para que nosotros no nos sintiéramos rechazados sino que, agradecidos por el amor de Dios en todo momento y que podamos dejar que esa transformación que tanto necesitamos, avance hasta que seamos perfeccionados.

 
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