El Alma Próspera

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(3 Juan: 1:2 LBLA) Amado, ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma y que tengas buena salud.

La palabra prosperado es una palabra que se dice eudoo, quiere decir buen camino, y está diciendo en este verso: "Amado yo deseo que andes en el buen camino".

Es necesario que comprendamos el significado de la palabra prosperidad. Pero antes veamos cómo prospera el alma. Aquí es en donde hay un impacto entre lo que nosotros creemos que es prosperidad, porque la mayoría de las personas piensan que prosperidad es tener mucho dinero, pero si así fuera, ¿cómo podría el alma ser prosperada con dinero si no puede utilizar el dinero?

¿Cómo se define un alma próspera?

¿De qué manera un alma se vuelve próspera?, ¿cómo hacemos para que nuestra alma sea prosperada de tal manera que impacte todo lo que nos rodea? Porque la prosperidad no puede iniciarse en el alma, tiene que venir de algo más profundo.

(Salmo 25: 12-13 LBA) ¿Quién es el hombre que teme al Señor? El le instruirá en el camino que debe escoger, en prosperidad habitará su alma y su descendencia poseerá la tierra.

Esta es una promesa que está latente y vigente para nosotros. No debemos creer que de Génesis a Malaquías ya no hay promesas para nosotros, porque el Señor Jesucristo anuló las maldiciones en la cruz, quitando el acta de decretos que era contraria y en su lugar vinieron las bendiciones.

El Señor nos instruirá pero no nos obligará, El nos dirá qué debemos escoger; es decir, nosotros tenemos que hacer la elección, muchas personas eligieron muy mal desde muy temprano de sus vidas; muchos jóvenes eligieron abandonar su carrera tal vez por casarse apresuradamente y no pudieron desarrollarse en lo que anhelaba su alma, pero ellos hicieron una elección. Con quien nos casamos es una elección, por eso debemos buscar la dirección del Señor en todo lo que emprendamos.

Lo que nosotros escojamos impactará nuestra vida para siempre. ¿Cuántas escogencias malas habremos hecho en nuestra vida? Existe una eleccion, que cuando la hacemos tiene la capacidad de arreglar todo lo malo que hicimos en el pasado, es la elección por el Señor Jesucristo, como Señor y Salvador de nuestras almas.

Cuando llegamos al Señor y hacemos esa elección. el Padre nos instruye qué debemos eligir. La cita anterior dice que el Padre lo instruirá; la Biblia dice: "El que a mí viene no lo echo fuera". El Padre le instruye y le dice que escoja ese camino, por eso cuando llegamos a Cristo, encontramos que El es elcamino, dice la Biblia: "Encomienda a Jehovà tus caminos y El enderazará tus veredas". Esto quiere decir que si nos equivocamos, si hicimos una mala elecciòn en el pasad, cuando llegamos a Cristo e hicimos esa extraordinaria elección, tenemos la oportunidad que todas las cosas malas que elegimos, El las pueda enderezar, entonces podemos verdaderamente prosperar.

¿Quién es el hombre que teme a Jehová?, El nos instruirá y nos dirá cuál es el camino y nos dirá que no nos salgamos de allí y escucharemos voz a nuestras espaldas, entonces después de escoger adecuadamente hará prosperar nuestra alma porque el alma prospera temiendo al Señor, recibiendo instrucción y eligiendo la voluntad del Padre. Tenemos que tomar decision de la instrucción que Dios nos dio; instrucción que viene y nos dice el Señor, que nuestra alma habitará en prosperidad, pero debemos tomar Su instrucción.

Muchas personas son nacidas de nuevo, se congregan en la iglesia, pero su alma no habita en prosperidad y se ven amargadas y siempre están quejándose, esas personas no tienen prosperidad en su alma. Aunque nosotros hayamos tenido problemas, dificultades en la vida, también hemos tenido y vivido momentos maravillosos. Debemos disfrutar lo que Dios nos ha dado, nuestra familia, tenemos vida, tenemos hermanos que nos aman, entonces podemos decir que nuestra alma ha estado habitando en prosperidad, si no lo sentimos así, analicemos nuestra vida nuevamente porque seguramente nosostros tenemos bendiciones sobre nuestra vida y lo que tenemos que hacer es buscar y agradecer al Señor por todo lo que nos ha dado y dar gracias también por lo que no nos ha dado aún porque El sabe el mejor momento para bendecirnos.

El anhelo del Señor es que seamos prosperados en todo; que seamos felices; que disfrutemos las cosas pequeñas que la vida nos da constantemente. El hecho de poder respirar, de poder dormir profundamente, el poder disfrutar una rica comida, que nuestra alma habite en prosperidad, es el deseo del Señor, que haya sonrisa en nuestros rostros siempre, que se elimine la amargura y la tristeza huya, que el dolor y el gemido sean cambiados por gozo.

(Proverbios: 11: 25 LBLA) El alma generosa será prosperada; y el que riega será también regado.

La generosidad del alma se puede ver en las acciones, así como también la mezquindad. Aquella alma desprendida para bendecir a los demás, pero sobre todo a los cercanos, el alma generosa es quien da sin esperar nada a cambio, quien parte su pan con el hambriento, es el alma que está descrita en la epístola a los Corintios que dice que eran pobres en dinero, pero habían sido enriquecidos con la riqueza de la liberalidad.

Esas eran almas generosas, que no pensaban en sus propios deseos, sino pensaban en los santos que tenían necesidad en Jerusalen, teniendo ellos mismos necesidad. Un alma generosa es un alma que da, un alma generosa se quita de sí mismo las cosas para bendecir a otros y esa es el alma que Dios está ministrando sobre Su Iglesia y como consecuencia será prosperada nuestra alma y habitará en salud. Debemos ser generosos y si no podemos serlo, oremos al Señor para que se vaya toda mezquindad, porque las personas mezquinas no conocen el amor de Dios, cuando ese amor llega, nosotros ya no podemos ser mezquinos; hay personas a quienes les cuesta dar el diezmo, pero quienes buscan a quien darle tienen un alma próspera.

¿Cómo se prospera el alma?

Temiendo al Señor; recibiendo instrucción; eligiendo la voluntad de Dios; siendo generosos. No seamos interesados, el mismo Señor dijo que cuando invitáramos a comer a alguien, escogiéramos a personas que no podrían devolvernos la invitación.

(Proverbios: 13:4 RVA) El alma de perezoso desea y nada alcanza; pero el alma de los diligentes será prosperada.

El diligente está buscando que hacer, el perezoso está aburrido y no quiere hacer nada. La Palabra dice:

(Proverbios 24:30-31 RV) Pasé junto a la heredad y la vid del hombre perezoso, y he aquí que por toda ella habían ya crecido espinas, ortigas habían cubierto su haz, y su cerca de piedra estaba ya destruída.

El perezoso siemrpe desea y no hace nada, pero el diligente trabaja, ordena sus cosas, es diligente no se siente aburrido, se siente próspero. Trabajemos, inventemos cosas que podamos hacer, de esa manera nunca viviremos aburridos.

¿Cómo se define un alma próspera?

(3 Juan 1:2 LBA) Amado ruego que seas prosperado en todas las cosas, como prospera tu alma y que tengas buena salud.

En otra versión de la Biblia dice:

(3 Juan 1:2 BT3) Oh amado, anhelo que en todas las cosas seas prosperado y que tengas salud, así como prospera tu alma.

Existe una versión que se acerca más al misterio que el Señor tenía:

(3 Juan: 1: 2 FTA) Carisimo, ruego a Dios que te prospere en todo y goces de salud como la goza dichosamente tu alma.

Este versión de la Biblia dice que el alma estaba llena de salud, mientras que las otras versiones lo que hacen es poner la prosperidad del alma, entonces lo que dice este último texto es que si nuestra alma está sana es próspera, no está apuntalando la prosperidad de nuestro cuerpo con tener dinero.

La palabra SALUDa en griego se dice Hugiaino y se repite cinco veces:

Palabras sanas (LOGOS HUGIAINO)
Doctrina sana (DIDASKALIA HUGIAINO)
Fe sana (PISTIS HUGIAINO)
Amor sano (AGAPE HUGIAINO)
Perseverancia sana (HUPOMONE HUGIAINO)

Si nosotros tenemos esta sanidad: palabras, doctrina, fe, amor, perseverancia hugiaino, nuestra alma está sana y por tanto nuestra vida está prosperada.

Palabras Sanas

(Efesios 4:29 LBA) No salga de vuestra boca ninguna palabra mala, sino sólo la que sea buena para edificación, según la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que escuchan.

Lo que queremos son palabras sanas; si de la boca de alguien salen malas palabras, no tiene un alma próspera, aunque algunas personas se justifican porque así han sido sus antepasados o se ha vuelto una costumbre en sus vidas, pero eso no debe ser así.

En griego dice: "Ningún logos sapros", no salgan de nuestra boca sino sólo la que sea buena para edificación. Sin embargo vemos que el mundo ha permeado la capa que cubre a la Iglesia y se han introducido cosas así, algunas personas publican en internet que son cristianas y dicen palabras malas; no contiene el hecho de una cosa con la otra. Dentro de la Iglesia del Señor Jesucristo no se debe dar eso, porque la Biblia dice que de toda palabra ociosa que saquemos de nuestra boca, daremos cuenta. Si somos prósperos en nuestra alma, demostrémoslo con palabras sanas.

Logos sapros: Es una palabra putrefacta, corrompida, de pobre caildad y sin valor.

(Efesios 5:6 LBA) Que nadie os engañe con palabras vanas, pues por causa de estas cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia.

Logos Kenos: Es una palabra vacía, sin veracidad y metafóricamente se usa de alguno que hace alarde de su fe y no tiene frutos.

Si tenemos fe, debemos mostrar nuestras obras, porque la fe debe tener obras. La palabra adecuada no es una palabra vacía, algunos de nosotros hemos escuchado pláticas entre cristianos que son vacías y algunas veces nosotros mismos somos arrastrados en eso. Esto nos enseña varias cosas, una de ellas es que debemos quitar de nuestra boca la información que no deje edificación, información que no nos podría servir si solo hablamos grandezas, por eso hay personas que están buscando reconocimiento a través de cosas sin valor, por medio de palabras de vanidad, vacías.

No solamente ahí se queda el significado, veamos el siguiente texto:

(Santiago 2: 20 LBA) Pero, ¿Estás dispuesto a admitir, oh hombre vano, que la fe sin obras es estéril?

Un hombre vano es quien no respalda con sus hechos con lo que dice con su boca, como hacían los fariseos, que ellos decían pero no hacían.

Para poder identificar si alguien está siendo prosperado en su alma, no veamos el carro que conduce o qué marca de ropa usa, mejor oigamos lo que dice, haber si es un logos sapros o logos kenos, porque en la boca se mira si está siendo prosperado, porque de la abundancia del corazón, habla la boca.

Existen cinco logos, que podemos reconocer que están relacionados con los Cinco Ministerios, que nos ayudan en cada una de estas etapas, para que logremos alcanzar la prosperdidad que Dios ha preparado para nosotros. Hacemos prosperar nuestra alma temiendo al Señor; recibiendo instrucción; eligiendo la voluntad de Dios; siendo generosos; diligentes y hablando palabras sanas.

 
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