El Banquete Sagrado

Correo electrónico Imprimir PDF

La mayoría del pueblo de Dios, no le da la importancia que este tema merece, no obstante que en la Santa Cena, Dios permite que nuestro entendimiento sea abierto a misterios que nuestra mente natural no logra comprender, y es por eso que necesitamos reunirnos para que podamos recibir de la revelación que la Santa Cena conlleva.

En cuanto entren a la ciudad, búsquenlo pronto antes que suba al santuario, pues hoy habrá allí un banquete sagrado y todo el mundo lo está esperando para que bendiga el sacrificio y luego puedan sentarse a la mesa los invitados. Vayan en seguida y al momento lo encontrarán." (1 Samuel 9:13 BLA)

Lo que refiere la cita anterior, es el momento cuando llegan a buscar al profeta y él está por participar de un momento sagrado previo a que se iba a elegir por primera vez a un rey en Israel. Este rey participaría a partir de ese banquete sagrado, y Dios había dicho al profeta que esperara hasta el momento en el que se apareciera Saúl, y cuando llegó a la mesa, le profetizaron que sería rey de Israel. Esto para nosotros es una sombra de lo que dice la Biblia, porque nos han constituido en reyes y sacerdotes, aunque para el mundo hayamos sido plebeyos, Dios nos ha hecho reyes y sacerdotes para nuestro Padre, aunque incluso para nosotros sea difícil de creerlo, es por eso que necesitamos acercarnos a la mesa del Señor Jesucristo para que por revelación, el Espíritu Santo nos muestre lo que somos en Cristo Jesús y sigamos siendo preparados para hacer toda buena obra.

La misma Biblia dice que el Señor Jesucristo nos ha concedido sentarnos juntamente con El en Su trono; aunque la mayoría de cristianos no estén conscientes de quienes son, pero para Dios si somos reyes y sacerdotes porque lo que para muchos puede ser un juego, para El es un decreto de bendición sobre nuestra vida.

Sentado a la mesa de un señor, mira bien quién tienes delante... (Proverbios 23:1 NBE)

Aunque debemos considerar lo que nos ponen a la mesa, también debemos considerar a quién nos ponen por delante de la mesa, a quién tenemos sentados a nuestro lado al estar en la mesa; porque esto no es un juego que surge cada mes; esto es el Banquete Sagrado y necesitamos considerar que nos estamos comiendo el pan y vino, el cual es el cuerpo y la sangre de Cristo; tenemos que discernir en lo que estamos participando porque por no hacerlo, después podemos tener consecuencias muy serias.

Dios nos saco de la fosa séptica y puso nuestros pies sobre la roca eterna: Cristo, y después nos hizo sentar con príncipes; eso significa que debemos considerar a los hermanos que tenemos sentados a nuestro lado.

El, sin embargo, les rogó con insistencia, y ellos fueron con él y entraron en su casa; y les preparó un banquete y coció pan sin levadura, y comieron. (Génesis 19:3 LBLA)

Aquí estamos hablando de Lot, quien estaba sentado a la puerta de la ciudad, porque toda su familia estaban cayendo en situaciones que no eran dignas de lo que él había aprendido en la casa de Abraham; no obstante, sin importar lo que tenía a su alrededor, pudo discernir la visitación de Dios a su vida.

Dios nos ha concedido que estemos acompañados de nuestra familia, si no es la familia natural, será la familia espiritual, la cual Dios nos la concede en el Banquete Sagrado, pero no solamente tenemos la bendición de nuestra familia espiritual, sino que, nuestro Señor Jesucristo está presente para que podamos comerlo y de esa manera no solamente tengamos Su compañía a nuestro lado, sino que, El pueda estar dentro de nosotros. Es por eso tan necesario que podamos discernir a quién tenemos a nuestro lado y si es alguien con quien tuvimos alguna diferencia; debemos buscar la forma de ponernos a cuentas, con quien sea, pidiendo perdón o perdonando.

Y el niño creció y fue destetado, y Abraham hizo un gran banquete el día que Isaac fue destetado. (Génesis 21:8 LBLA)

En los Banquetes Sagrados, se celebra la transición de una forma de comer primaria, a una forma más avanzada; por eso dice la Biblia que hablamos sabiduría con los que han alcanzado madurez. Es por eso también, que necesitamos participar todos juntos para que se abra nuestro entendimiento y que podamos optar a comida espiritual, que solamente podemos encontrar cuando Dios ve en nuestro corazón que no estamos siendo sustentados con lo que estamos comiendo y en ese momento nos concede que avancemos a otra dimensión en la que somos alimentados más fuertemente, pero primero ven la intensión de nuestro corazón, si verdaderamente anhelamos conocer más de Dios o solamente es por acumular información.

Entonces Abimelec vino a él desde Gerar, con su consejero Ahuzat y con Ficol, jefe de su ejército. Y les dijo Isaac: ¿Por qué habéis venido a mí, vosotros que me odiáis y me habéis echado de entre vosotros? (Génesis 26:26-27 LBLA)

Para este entonces, Isaac había cavado muchos pozos y cuando los filisteos lo notaban, lo echaban de aquellos lugares y los volvían a cerrar.

Y ellos respondieron: Vemos claramente que el SEÑOR ha estado contigo, así es que dijimos: "Haya ahora un juramento entre nosotros, entre tú y nosotros, y hagamos un pacto contigo, de que no nos harás ningún mal, así como nosotros no te hemos tocado y sólo te hemos hecho bien, y te hemos despedido en paz. Tú eres ahora el bendito del SEÑOR." (Génesis 26:28-29 LBLA)

¿Qué podríamos hacer en el caso de Isaac, si de pronto aquellos que nos echaron de algunos lugares, nos buscan para que los consideremos como personas de buena conducta? Muchos lo que haríamos es cobrar venganza de las humillaciones que nos hicieron vivir; sin embargo Isaac tuvo otra actitud:

Entonces él les preparó un banquete, y comieron y bebieron. Y se levantaron muy de mañana y se hicieron mutuo juramento; entonces Isaac los despidió y ellos partieron de su lado en paz. Y sucedió que aquel mismo día los siervos de Isaac llegaron y le informaron acerca del pozo que habían cavado, y le dijeron: Hemos hallado agua. (Génesis 26:30-32 LBLA)

Esto es un Banquete Sagrado; cuando nos sentamos a la mesa en armonía, después de haber perdonado a los que nos han buscado para hacernos el mal, pero se propicia el momento para que estemos a cuentas con ellos en el amor de Dios.

Y Labán reunió a todos los hombres del lugar, e hizo un banquete. (Génesis 29:22 LBLA)

Para poder interpretar adecuadamente el mensaje, debemos obviar la palabra: Labán y poner: el papá; eso nos deja ver entonces que el Padre organizó un banquete para la boda del Hijo y la Iglesia.

Y sucedió que al tercer día, que era el día del cumpleaños de Faraón, éste hizo un banquete para todos sus siervos, y levantó la cabeza del jefe de los coperos y la cabeza del jefe de los panaderos en medio de sus siervos. Y restauró al jefe de los coperos a su cargo de copero y éste puso la copa en manos de Faraón; pero ahorcó al jefe de los panaderos, tal como les había interpretado José. (Génesis 40:20-22 LBLA)

Sabemos cuál fue la historia de la cita que describimos; pero el punto central es que el pan representa al cuerpo de Cristo que fue dado por amor a nosotros y el vino representa la vida que nuestro Señor Jesucristo nos ha dado, la oportunidad de la vida eterna; eso es precisamente lo que representa el jefe de los panaderos y el jefe de los coperos; el jefe de los panaderos murió y el jefe de los coperos vivió. Hoy tenemos la oportunidad de acercarnos a la mesa de nuestro Señor Jesucristo para participar de la Santa Cena, solamente necesitamos hacerlo estando a cuentas con Dios para recibir de las bendiciones que aguardan por nosotros en otra dimensión, de otra manera podríamos estar abriendo la puerta a juicios a nuestra vida.

 
Ministerios Ebenezer