La Llenura Del Espíritu Santo

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(SRV Juan 14:15-17) Si me amáis, guardad mis mandamientos; yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: Al Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce: mas vosotros le conocéis; porque está con vosotros, y será en vosotros.

Este es el momento en donde el Señor Jesús se despedía de sus discípulos, porque había llegado el momento de partir. Posiblemente los discípulos temieron y se entristecieron, porque no le verían más, y porque cuando el Señor Jesucristo estaba con ellos habían sanidades milagros, liberaciones; pero El les dice que no se quedarán solos, que El rogaría al Padre para que les enviará al Consolador. Pero el Señor también les dice que el Espíritu Santo mora con ellos y está con ellos; como hoy El Espíritu Santo está con nosotros y en nosotros es una promesa que El dio y que ahora en el tiempo de la gracia nos podemos gozar de esa promesa.

(SRV Juan 20:21-22) Entonces les dijo Jesús otra vez: Paz á vosotros: como me envió el Padre, así también yo os envío. Y como hubo dicho esto, sopló, y díjoles: Tomad el Espíritu Santo:

Esta palabra es para aquellos que quizás se han turbado en su corazón, deben creerla porque siempre habrá una palabra de vida que fue dada y que es verdadera; debemos creerla en nuestro corazón y el Señor cumplirá esa promesa. Debemos comprender que nosotros no estamos solos, si pensáramos con qué magnitud el Espíritu Santo mora dentro de nosotros, sabríamos que no hay nada contra nosotros, nadie podrá levantarse porque mayor es el que está en nosotros, que el que está en el mundo..

(SRV Hechos 2:1-4) Y como se cumplieron los días de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos; Y de repente vino un estruendo del cielo como de un viento recio que corría, el cual hinchió toda la casa donde estaban sentados. Y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, que se asentó sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron á hablar en otras lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen.

Aquí vemos que fueron llenos del Espíritu Santo. Cuando algo está lleno es fácil de notar y cuando algo está vacío también. La palabra lleno significa: algo que contiene una cosa en toda su capacidad, algo que está rebosando. Sumergirse significa: introducir completamente en líquido especialmente dentro de agua, de tal manera que cuando el Señor pide de nosotros que nos sumerjamos en el rio de Su Espíritu, es para estar completamente llenos de Su presencia.

(SRV Hechos 2:14) Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó su voz, y hablóles diciendo: Varones Judíos, y todos los que habitáis en Jerusalem, esto os sea notorio, y oid mis palabras.

Luego del discurso de Pedro las personas se quedaron asombradas porque vieron lo que sucedía. Y algunos se burlaban porque pensaban que estaban ebrios y se reían; pero resulta que todo era como consecuencia de la llenura del Espíritu Santo. Lo mismo sucede hoy y todo es porque el mundo no puede comprender lo que l Espíritu Santo hace en nuestras vidas. Por eso es que en aquel entonces el Apóstol Pedro en los versos siguientes les dice:

(SRV Hechos 2:15-18) Porque éstos no están borrachos, como vosotros pensáis, siendo la hora tercia del día; Mas esto es lo que fué dicho por el profeta Joel: Y será en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Y vuestros mancebos verán visiones, Y vuestros viejos soñarán sueños: Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.

La gloria descendió tanto que ya no podían ponerse de pie, descendió el gozo, había vino celestial. Lo que el Señor nos pide es que busquemos la llenura del Espíritu Santo, que no nos cansemos, porque el enemigo quiere estorbar la obra del Señor y que no alcancemos esa bendición, pero si el Espíritu Santo está con nosotros nos guiará a toda verdad, nos enseñará y recordará todas las cosas y lo que debemos comprender es que este es el tiempo del gran derramamiento del Espíritu Santo. Nuestro Señor Jesucristo está llamando a Su Iglesia, para que experimentemos algo sobrenatural, para que vivíamos el evangelio no sólo de palabra, sino de vida; porque el Señor Jesucristo está vivo, y la Iglesia debe creer que sucederán cosas sobrenaturales, porque se están dando acontecimientos en los cuales se puede ver que el Señor pronto vendrá. El Espíritu Santo está viniendo a ayudar a la Novia, está quitando manchas y arrugas, y lo menos que podemos hacer es permitir que El perfeccione la obra que ha iniciado en nuestra vida.

El Apóstol Pablo decía: las cosas que quiero hacer son no hago, y las que no quiero hacer esas hago. El espíritu está dispuesto pero la carne es débil, porque con nuestras fuerzas no podemos, pero si reconocemos que necesitamos de la sobrenaturalidad del Espíritu Santo; entonces El quitará de nuestros corazones los pecados. Debemos ministrar esas áreas que no le agradan al Señor; tal vez hemos estado por años anhelando cambiar y no lo hemos logrado, pero el Espíritu Santo quiere venir a llenar y quemar con Su fuego todo pecado y cuando descienda el fuego de Dios todo yugo se pudrirá a causa de la unción, se romperán cadenas, se abrirán cárceles; en el Año de la Libertad, el Señor trae libertad en el Espíritu.

El Señor nos muestra que el evangelio no es una religión, ya que muchas veces caemos en moldes, pero lo que el Señor quiere es romper esos moldes, que venga un viento fuerte y sea avivado el fuego de Dios y que el Espíritu Santo se derrame sobre toda carne y que a la presencia de Dios tiemble la tierra. Por eso debemos comprender que el cristianismo no es una religión, es un cambio de vida, es una experiencia sublime con nuestro Amado Señor Jesucristo, es tener la libertad de no solo quedarnos en el atrio, sino de poder entrar confiadamente al Lugar Santísimo donde nos encontraremos con Su presencia.

(SRV Hechos 1:8) Mas recibiréis poder cuando el Espíritu de Dios venga sobre vosotros; y me sereís testigos en Jerusalem, en toda Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Poder es la facilidad de potencia para hacer algo.

Si hemos estado luchando con nuestra fuerza para dejar el pecado o una tentación; veamos que Dios nos da el poder, porque todo lo podemos en Cristo que nos fortalece, pero necesitamos la llenura del Espíritu Santo. Que nuestra boca no diga no puedo, sino que digamos todo lo podemos en Cristo que nos fortalece, que el poder de lo alto descienda sobre nuestra vida y podamos romper con esos círculos viciosos. Vemos el ejemplo de Nahamán; tuvo que sumergirse siete veces, y obtuvo su sanidad. Nosotros debemos seguir buscando esa llenura, no nos detengamos, porque el que empezó la buena obra, la va a terminar. Si estamos atravesando situaciones difíciles, pensemos que lo que El está permitiendo en nuestra vida es para que reconozcamos nuestra condición de dependientes únicamente de El. Debemos decirle: Señor aquí estoy, lléname con tu Espíritu Santo, para poder ser transformados y renovados por completo.

Testigo significa: persona que está presente en un acto o en una acción.

Jesús les dijo en la cita anterior: vayan y sean testigos míos; vayan díganles lo que han visto; que todos vean que no es un evangelio de palabra, sino el Espíritu de vida, es de cambio, es de gracia, que liberta, que es para la vida eterna. Necesitamos esforzarnos porque la mies es mucha y los obreros son pocos, es tiempo que se levanten ministros del Espíritu, porque hay promesa, debemos levantarnos y no digamos no podemos hablar, como dijo Moisés, porque es El quien llenará nuestra boca, cuando hablemos, el Señor dará Su palabra como voz de trompeta, voz de alerta porque los tiempos son finales.

(SRV Romanos 15:13) Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz creyendo, para que abundéis en esperanza por la virtud del Espíritu Santo.

Estar completamente llenos, hasta su totalidad.

Aquí dice que nos llenamos de gozo, porque el gozo del Señor es nuestra fuerza, porque llenos de gozo estaremos fuertes en Cristo y llenos de gozo el Señor nos levantará. Si nos hemos sentido desanimados; si por lo duro de la prueba queremos rendirnos, es el momento justo para la llenura de ese gozo, cuando nos llenamos del gozo del Señor huye la tristeza, y comprendemos que el Señor lo que tiene para nosotros son planes de bien para darnos un futuro y una esperanza. Busquemos Su Presencia, porque en Su Presencia hay plenitud de gozo. Debemos sonreír al mundo, porque nuestra confianza está en el Señor, porque el proveerá y abrirá sendas en donde no hay, porque El es poderoso gigante, va delante de nosotros peleando la batalla, pero es necesario que la Novia esté llena del Espíritu Santo, porque El es quien nos atavía, nos guía y sacará a luz todas las cosas que necesitan ser desarraigadas en nuestra alma.

La paz que sobrepasa todo entendimiento es la que el Señor Jesucristo nos da, esa paz que cuando las personas nos vean, sepan que aunque estemos atravesando grandes problemas, tenemos en El nuestra confianza, porque sabemos que todo tiene un propósito en nuestra vida, aún las pruebas son necesarias, lo que debemos pedirle al Señor es salir aprobados de ellas, pero ser llenos de paz, en nuestra vida, trabajo, casa, etc., y recordar que juntamente con la prueba, viene también la salida.

Paz en el creer.

Creer es lo contrario es incredulidad. Debemos estar llenos de fe porque sin fe es imposible agradar a Dios, si El nos ha dado promesas, las cumplirá; si El las ha dicho, creámosle, tengamos fe y si no tenemos fe, pidámosla, que El la aumentará, porque en el momento de la prueba, cuando no vemos la salida, es muy difícil creer que eso cambiará; pero debemos creer a Su Palabra que es verdad y fortalecernos en fe y creer porque El proveerá para todo lo que nos falta. Creámosle a Dios y no al enemigo, el enemigo vino a robar matar y destruir la obra del Señor, pero si le creemos al Señor y confiamos en El; lo que es imposible para el hombre es posible para Dios, por eso nada nos debe mover de esa roca. Aunque el enemigo nos venga a acusar, recordemos que siete veces cae el justo pero aun de la séptima lo levantará Dios y cumplirá la obra que ha empezado en nosotros

(SRV Salmo 62:5-6) Alma mía, en Dios solamente reposa; Porque de él es mi esperanza. 6 El solamente es mi fuerte y mi salud: Es mi refugio, no resbalaré. En Dios está mi salvación y mi gloria: En Dios está la roca de mi fortaleza, y mi refugio.

Reposar en el Señor.

Tenemos esperanza, no somos como los que no tienen esperanza. Estemos llenos de esperanza porque el enemigo enviará dardos para desanimarnos, es tiempo de levantarnos y levantar la espada del Espíritu y llenarnos de ese poder que El ha prometido.

(SRV Efesios 1:13) En el cual esperasteis también vosotros en oyendo la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salud: en el cual también desde que creísteis, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa...

Tenemos un sello, fuimos sellados con el Espíritu Santo; cuando el enemigo mira ese sello sale huyendo. Por eso fue que David le creyó a Dios en el momento que se enfrentaría a Goliat; todos temían al gigante, pero David sabía quién estaba con él; sabía que el Todopoderoso estaba con él y que ningún gigante que se levantará más que el Señor Jesucristo. Hay un sello en nosotros, el enemigo de nuestra alma nos ha querido atemorizar, pero recordemos esto, tenemos un sello, y el enemigo no nos pueden hacer daño, no hay agüero contra Israel, ninguna arma forjada contra nosotros prosperará, estamos del lado del ganador, del que nunca ha perdido una batalla y nos da victoria tras victoria.

Vemos en la historia de la Biblia; el enemigo quiere tener atemorizado al pueblo porque en Egipto estaba esclavizado; pero la orden del Señor era que fueran libres, que le hicieran fiesta en el desierto; como ahora la orden es que seamos libres, el enemigo nos acusa pero no debemos creerle, hay armas que nos han sido entregadas para usarlas no para guardarlas y para poder arrebatar lo que viene, porque lo que viene para la Iglesia del Señor es glorioso. El acusador es experto y está constantemente acusando; pero si hemos pecado abogado tenemos, y si creemos que tenemos pecados del pasados; Dios ya los borró, lamentablemente algunas veces le creemos más al enemigo que al Dios; es mejor creerle a El, porque Dios es misericordioso y perdonador.

(SRV Efesios 4:30) Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual estáis sellados para el día de la redención.

Contristar es entristecer.

Redención es rescate que se paga para liberar de la esclavitud a los cautivos. Sabemos por el Espíritu cuándo algo es pecado y cuándo no; tenemos delante de nosotros la vida y la muerte, la bendición y la maldición, pero el Señor nos ha dado espíritu de poder, amor y dominio propio para que podamos decidir de qué lado vamos a estar, por eso la Palabra dice esfuérzate y se valiente, no temas ni desmayes, porque todos los días enfrentamos situaciones en donde debemos tomar decisiones que le pueden agradar o desagradar al Señor, pero como los valientes, debemos esforzarnos por seguir Su voluntad y no contristar al Espíritu Santo.

Debemos apartarnos del mal, consagrarnos para Dios y que nos llene de Su Espíritu, si la Palabra dice que el que ama la mundo es enemigo de Dios, entonces seamos amigos del Señor, pasemos de la faceta de siervos, a ser amigos, los amigos se enteran cuando viene el Amado y no nos tomará desprevenidos.

(SRV Gálatas 5:1) ESTAD, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no volváis otra vez á ser presos en el yugo de servidumbre.

Libertad es un estado de quien no está preso ni sometido a la voluntad de otro.

Nosotros somos esclavos por amor a Cristo, ya no debemos estar esclavos en Egipto, del mundo nos ha sacado, de la esclavitud en la que vivíamos, ahora disfrutemos esa libertad que se ha proclamado: El Año de la Libertad.

(SRV Juan 7:38) El que cree en mí, como dice la Escritura, ríos de agua viva correrán de su vientre.

Hay dones que necesitan ser activados como los dones de lenguas y profecías. Hoy es tiempo de fluir en esos dones porque lo que El ha depositado en nosotros debemos darlo.

(SRV Isaías 44:3) Porque yo derramaré aguas sobre el secadal, y ríos sobre la tierra árida: mi espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos:

Si hay tierra seca, Dios va a derramar agua para refrescarla, porque muchas veces nos secamos o nos vaciamos, por las situaciones que de pronto llegan a nuestra vida y resulta que algo vacío no tiene nada, no tiene gozo. Es necesario que nos llenemos del agua que Dios nos da, de Su bendita Palabra.

(SRV Isaías 58:11) Y Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y sanará tus huesos; y serán como huerta de riego, y como manadero de aguas, cuyas aguas nunca faltan.

Aquí vemos una maravillosa promesa, Dios nos pastoreará siempre, significa que no se apartará de nosotros en ningún momento; pero también dice que sanará los huesos, eso significa que en algún momento, por la falta de ministración, nuestros huesos pueden enfermar y podríamos contristar el Espíritu Santo de Dios, por eso necesitamos constantemente la ministración del alma para extraer toda amargura que pretenda apoderarse de terreno que no le pertenece.

(SRV Juan 4:14) Mas el que bebiere del agua que yo le daré, para siempre no tendrá sed: mas el agua que yo le daré, será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.

El agua es la palabra de Dios, la cual en nuestro caso, tenemos la bendición de recibir abundante a través de los Cinco Ministerios, pero pongámosla por obra, clamémosle al Señor para no ser oidores olvidadizos; escudriñemos la Palabra porque necesitamos estar llenos del Espíritu de Dios para poder distinguir entre luz y luz, porque vienen falsas doctrinas y tiempos difíciles, pero si tenemos Su Palabra, ella nos alumbrará siempre.

(SRV Juan 8:31-32) Y decía Jesús á los Judíos que le habían creído: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; Y conoceréis la verdad, y la verdad os libertará.

Aquí están los creyentes, pero si también vemos que si permanecemos en Su Palabra nos volvemos Sus discípulos. Por eso es que conforme vamos avanzando, podemos seguir conociendo la verdad; la verdad es Cristo, y El nos hará libres. Por eso es necesario que no nos quedemos solo como salvos, sino que escudriñemos las escrituras a profundidad y seamos Sus discípulos y fluyamos en el Espíritu.

Como estamos en el río de Dios, eso nos hace ser piedras vivas y rozamos unos con otros y de esa forma es como Dios permite que vayamos puliendo asperezas de nuestra alma, pero debemos reconocer nuestras debilidades y rogar al Señor que nos ayude a cambiar.

(SRV Salmos 42:1) Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía. 2 Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo.

 
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