Conociendo Al Amado

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Una de las historias de amor que podemos ver en la Biblia en las que se manifiesta el amor de Dios por Su Iglesia, es el libro del Cantar de los Cantes; desde los primeros capítulos inicia diciendo que anhela los besos de la boca del amado; pasan muchas situaciones en las cuales podemos ver que la amada pierde al amado en varias oportunidades; ella dice en determinado momento que anhelaba encontrarlo, eso significa que lo había perdido, también vemos que en determinado momento el amado toca a la puerta y ella no quiso levantarse inmediatamente; y de esa forma podemos ver que en varias oportunidades se perdieron de vista, pero cuando se logran encontrar, después que la amada lo llega a conocer; el amor que existe entre ellos, el cual es muy grande, se alimenta cada vez más y más porque el amor del amado es inagotable y es eso lo que debemos sobresaltar en todo momento porque el amor de Dios es perfecto y es lo que nos hace seguirlo buscando, conociéndolo y al conocerlo más, hace que nos enamoremos mucho más de El, se convierte en un círculo virtuoso del amor de Dios.

 

Es interesante que cierta versión de la Biblia; refiriéndonos en el mismo libro del Cantar de los Cantares, en los siguientes versículos:

Cantares 1:7-8 LBLA Dime, amado de mi alma: ¿Dónde apacientas tu rebaño ? ¿Dónde lo haces descansar al mediodía? ¿Por qué he de ser yo como una que se cubre con velo junto a los rebaños de tus compañeros? Si tú no lo sabes, ¡oh la más hermosa de las mujeres!, sal tras las huellas del rebaño, y apacienta tus cabritas junto a las cabañas de los pastores.

Lo tradujeron diciendo que si la amada no sabe quién es, debe seguir a los pastores; como diciendo que si no tiene identidad, es porque necesita ayuda para alcanzar el conocimiento de quién es para que avance bajo ese conocimiento y que finalmente logremos alcanzar la estatura que Dios desea ver en nosotros y que finalmente logremos la plenitud de los que realmente somos, pero para eso necesitamos saber quién es El en lo que a nosotros nos concierne para que toda ignorancia de quiénes somos nosotros, vaya desapareciendo de nuestro corazón.

Para que podamos hacernos una idea, tomaremos como ejemplo la noticia que recientemente se publicó en los matutinos cuando dicen que un hoyo negro cósmico absorbió una galaxia en 10 minutos; pero el punto de eso es que sucedió hace mucho tiempo, por la distancia en la que se encuentra y por la velocidad con que puede llegar un telescopio a recibir ese tipo de imágenes o información; de esa forma es como nosotros podemos decir que llega el conocimiento a nuestro ser, con retraso de lo que nosotros somos delante de los ojos de Dios y es por eso la importancia que debemos ponerle al hecho de saber quiénes somos para nuestro Señor Jesucristo. Por eso es que el Apóstol Pablo decía que nosotros no éramos muy sabios, pero a Dios le ha complacido tomar lo vil, lo necio, lo menospreciado del mundo con el propósito de revelarnos lo que para muchos es algo incomprensible, porque difícilmente podemos comprender el por qué fue que Dios decidió que nosotros fuéramos la corona de la creación, incluso cuando se habla en la Biblia respecto a una parábola, refiriéndose a una perla, es precisamente a Su Iglesia a la que se refiere, la incógnita es ¿por qué?

Lucas 10:22 LBLA Todas las cosas me han sido entregadas por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo sino el Padre, ni quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

Notemos que plenamente dice que nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre y nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo, lo maravilloso es lo que termina diciendo el mismo versículo; porque entonces llegamos alcanzar ese conocimiento por voluntad de Dios. Pero entonces surge la interrogante: ¿por qué lo reveló a nosotros?, ¿quiénes somos para que se nos haya revelado quién es Dios?, ¿por qué nacimos donde nacimos y no en una tierra influenciada netamente de creencia musulmana?, una respuesta bíblica nos dice: a los que antes conoció, a estos también predestinó... entonces lo que necesitamos es averiguar quiénes somos para no estarnos esforzando en ser lo que no fuimos destinados a ser, lo cual nos ayudará a que no nos amarguemos por alcanzar lo que no venimos a ser, sino que nos proyectaremos en lo que fuimos llamados a ser.

Mateo 16:13 LBLA Cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?

Nuestro Señor pregunta respecto a lo que aquella gente creía respecto a lo que El podía ser.

Mateo 16:14 LBLA Y ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; y otros, Elías; pero otros, Jeremías o uno de los profetas.

Aquí vemos varias respuestas, pero entonces llega el momento para ser más directo:

Mateo 16:15-17 LBLA El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Y Jesús, respondiendo, le dijo: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.

Podemos comprender los versículos anteriores, sin embargo vuelve a surgir la interrogante: ¿por qué fuimos salvos en esta época y no en la época en la que vivió David?, puede ser que haya sido de esa forma porque nosotros somos parte de la novia de nuestro Señor Jesucristo y no parte quizá de los profetas de la antigüedad; aunque al final sabremos en realidad quiénes somos cuando nuestro Señor lo revele.

Mateo 16:18 LBLA Yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

Notemos que el Apóstol Pedro empieza a conocer su identidad, empieza a conocer otra faceta de su propia identidad y el propósito por el cual había llegado a la tierra por la revelación del Espíritu Santo. Por eso es que necesitamos saber quiénes somos, porque quizá podemos salir juntamente con el grupo de la Iglesia que será arrebatada, pero al final no ser parte de la que se casará con el Señor, porque debemos recordar que muchas serán doncellas y una será la novia; aun las doncellas serán tomadas en el arrebatamiento pero no para casarse.

Mateo 21:10 SRV Y entrando él en Jerusalem, toda la ciudad se alborotó, diciendo. ¿Quién es éste?

La gente que debía tener el conocimiento de los tiempos, ignoraban quién era verdaderamente Jesús; los que sabían quién era El fueron los niños, los pequeñitos, ¿por qué?:

Mateo 21:15-16 RV 1960 Pero los principales sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacía, y a los muchachos aclamando en el templo y diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! se indignaron, y le dijeron: ¿Oyes lo que éstos dicen? Y Jesús les dijo: Sí; ¿nunca leísteis: De la boca de los niños y de los que maman Perfeccionaste la alabanza?

Ahora puede surgir otra interrogante: si el Apóstol Pedro tuvo la revelación de quién era Jesús, ¿por qué que llegó el momento en que lo niega? Porque no había recibido la revelación de las diferentes facetas de Jesús, sabía que El era el Hijo de Dios, pero desconocía que también era el Hijo de David, o sea, el Hijo del Hombre que finalmente sería levantado en una cruz.

Juan 12:34 LBLA Entonces la multitud le respondió: Hemos oído en la ley que el Cristo permanecerá para siempre; ¿y cómo dices tú: "El Hijo del Hombre tiene que ser levantado"? ¿Quién es este Hijo del Hombre?

La revelación que recibimos acerca de Jesús, nos hizo recibir la revelación de quiénes somos, a su vez nos hace recibir la revelación que El es nuestro salvador, como consecuencia estamos recibiendo la revelación que somos pecadores y de alguna forma nos hace ver cuál es nuestro destino si no aceptamos al Señor Jesucristo como nuestro Señor y Salvador.

Marcos 4:41 SRV Y temieron con gran temor, y decían el uno al otro. ¿Quién es éste, que aun el viento y la mar le obedecen?

Ahora notemos que Sus discípulos estaban con El, anduvieron con El pero no sabían quién era en realidad, pero en ese momento, después de la tormenta pasan a otro nivel de conocimiento. Puede ser que estemos en una tormenta con el problema más fuerte que jamás hayamos tenido y que eso haga que nos estemos hundiendo; de pronto alguien calma la tormenta y podemos preguntar: ¿Quién es este? Pero entonces tuvo que llegar la tormenta para comprender quién es el que puede calmar la tormenta de nuestra vida, de otro modo no podemos cambiar de dimensión, no podemos avanzar en el conocimiento que Dios nos permite que lo conozcamos en diferentes dimensiones, pero entonces eso nos hará saber quiénes somos y de esa forma avanzaremos en conocimiento.

Lucas 5:21 SRV Entonces los escribas y los Fariseos comenzaron á pensar, diciendo: ¿Quién es éste que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?

Una vez más podemos ver que para poder subir de dimensión, necesitamos llegar al momento en el que podemos encontrarnos con Jesús perdonando nuestros pecados, pero para eso también necesitamos reconocer nuestra condición pecaminosa.

Lucas 7:49 SRV Y los que estaban juntamente sentados á la mesa, comenzaron á decir entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados?

Sin importar lo que hayamos hecho en nuestra vida pasada, Jesús es capaz de perdonarnos para romper las cadenas que nos estaba impidiendo caminar en libertad.

Hechos 22:8 LBLA Y respondí: "¿Quién eres, Señor?" Y El me dijo: "Yo soy Jesús el Nazareno, a quien tú persigues."

De esto podemos recordar que hubo una persona que no sabía quién verdaderamente era y para qué había llegado a la tierra, hasta que un día buscando a los seguidores de Jesús, se encontró con Jesús y cambió de dimensión al punto que su vida no pudo ser la misma, al punto que Dios lo condujo a que llegar a ser el perito arquitecto de la Iglesia de Cristo.

 
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