Rescatando Nuestras Generaciones

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Hace algún tiempo, en la Ciudad de Pensacola, Estado de Florida, Estados Unidos de América; se realizó una actividad de contenido escatológico en la que se reunieron personas admirables, incluso autores de libros; sin embargo el lugar no tuvo mucha afluencia de personas, pese a las personalidades que ahí se encontraban; porque en caso contrario, con nosotros en los países latinoamericanos y más específicamente en Guatemala; se hubiera llenado cualquier lugar donde se organizara.

El lugar estaba lleno de ancianos y casi ningún joven escuchando el mensaje, mayormente había gente de la tercera edad, incluso con problemas de salud. Posteriormente, nos enteramos que algunas congregaciones empezaron a vender sus edificios, porque en ellas sólo se reunían unos pocos ancianos en templos con capacidad de hasta de 5,000 personas, lo cual no les permitía cubrir los gastos e impuestos que éstas generaban, por lo que decidieron venderlas a los hispanos y japoneses; con esto vemos que lamentablemente los miembros de estas iglesias, no pudieron trasladar el mensaje del evangelio y / o la sana doctrina; la siguiente generación.

Sin duda alguna, esto resulta impresionante para nuestra congregación, porque el tiempo pasa y sería lamentable que si El Señor Jesucristo se tardar en venir, nuestra iglesia se quedara vacía porque nuestros jóvenes ya no están interesados en trasladar el mensaje hacia las generaciones siguientes. Cuando profundizamos en el tema, nos damos cuenta que no se trata de casos aislados, sino concretamente de acontecimientos que se han venido marcando, por ejemplo: el hecho que durante los años sesentas en todo el país de los Estados Unidos de América, eran instruidos con La Biblia y lamentablemente en la actualidad menos del 3% de ese país estudian La Palabra, incluso en algunas localidades se está prohibiendo el uso de La Biblia, incluso existen personas que son sancionadas por orar en público.

Este no es un problema de los Estados Unidos, sino de todo el mundo, por ello debemos analizar qué fue lo que sucedió aquí, cómo haremos para que no suceda y cómo rescataremos a nuestras generaciones, porque como padres de familia, indudablemente nos interesa que nuestros hijos, nietos, bisnietos y los hijos espirituales de nuestra congregación sean librados de esta indiferencia.

Jueces 2:10 LBLA También toda aquella generación fue reunida a sus padres; y se levantó otra generación después de ellos que no conocía al SEÑOR, ni la obra que El había hecho por Israel.

En este versículo vemos tres generaciones: la primera, conocía al Señor; la segunda ya no conocía al Señor; la tercera no concia al Señor ni la obra que había hecho por Israel. Preguntémonos ¿por qué la segunda generación no concia al Señor? Fue porque los padres no trasladaron el mensaje a sus hijos. La otra parte del versículo dice que la tercera generación no conocía al Señor ni la obra que Él había hecho por Israel. Por ejemplo, en la actualidad muchos de nuestros jóvenes no saben por qué en nuestro país Guatemala, se conmemora el 20 de octubre, que como sabemos fue la revolución para derrocar la dictadura del entonces, Presidente de Guatemala, Jorge Ubico. Esta falta de conocimiento sucede porque los adultos no les hemos podido trasladar la historia de Guatemala a nuestros hijos.

Israel estuvo por más de 400 años en esclavitud y Dios los sacó con Su mano poderosa conduciéndolos por el desierto, luego de haber despedazado la tierra de Egipto por medio de 10 plagas, los proveyó con agua y maná del cielo, no se les terminó el calzado ni el vestido; como vemos, fueron acontecimientos dignos de llevar en la memoria y trasladarlos a las siguientes generaciones, sin embargo, esta generación no conocía esta obra que El Señor hizo por Israel, y la falta fue de los padres que no le trasladaron al pueblo, lo vivido por los ancestros y del poderío de nuestro Dios; ahora preguntémonos si la generación que nos sustituirá ¿conocerá las maravillas de Jehová de los ejércitos? Como percibimos, es un asunto de tipo familiar porque se trata de trasladarles la verdad a nuestros hijos.

Proverbios 30:11-14 LBLA Hay gente que maldice a su padre, y no bendice a su madre; gente que se tiene por pura, pero no está limpia de su inmundicia; gente de ojos altivos, cuyos párpados se alzan en arrogancia; gente cuyos dientes son espadas, y sus muelas cuchillos, para devorar a los pobres de la tierra, y a los menesterosos de entre los hombres.

En este pasaje vemos cuatro generaciones de personas:

Primera Generación: "Hay gente que maldice a su padre, y no bendice a su madre". Conociendo al Señor ¿Nos atreveríamos a maldecir a nuestros padres? Seguramente no, porque de alguna manera nuestros padres tuvieron éxito en trasladarnos esta verdad, tal vez algunos con violencia, otros con amor y otros con la revelación de La Biblia. Las normas de conducta que agradan a Dios debemos trasladarlas lo más rápidamente posible para que nuestra familia camine en la senda de justicia de Dios y no sea como algunas mujeres que afirman que abortaron y no les importa porque es su cuerpo y ellas deciden sobre su organismo; pero si logramos trasladar la sabiduría de Dios, el temor de Jehová, cualquier situación contraria a la santidad se irá eliminando de nuestra familia.

Segunda Generación: Existe "gente que se tiene por pura, pero no está limpia de su inmundicia". Esta porción del versículo se refiere al periodo de los baby boomers, que son las personas que nacieron después de la guerra de Corea y que en este tiempo están llegando a la tercera edad y son producto de matrimonios que no fueron bien plantados. Estas personas constituyen la segunda generación que fue engendrada por la primera generación. Interesantemente podemos recordar que los programas de televisión que veíamos hace algunas décadas atrás, dejaban ver familias integradas conforme a la figura original. Lamentablemente en la actualidad, Hollywood nos muestras series de programas con familias disfuncionales, para que en la ausencia de la consejería familiar que nosotros podamos trasladar; nuestras futuras generaciones adopten la ideología errónea que Hollywood maneja en sus cinematografías en general.

Tercera Generación: "gente de ojos altivos, cuyos párpados se alzan en arrogancia". Después del orgullos viene la caída", esta generación de los ojos altivos los engendro la segunda generación. Tenemos que aplicar los principios bíblicos para que nuestros hijos sean bendecidos en sus generaciones, entonces lo que nuestros hijos necesitan de nosotros es comprensión, instrucción, corrección, castigo y amor, sin embargo el sistema de gobierno actual nos impide de alguna manera educar a nuestros hijos, aplicando leyes que se entrometen en las relaciones del hogar y las familias, desatando reacciones adversas en nuestros hijos.

Cuarta Generación: "gente cuyos dientes son espadas, y sus muelas cuchillos, para devorar a los pobres de la tierra, y a los menesterosos de entre los hombres". Esta generación es la que está caminando por el mundo, con el discurso de lograr convencer a los pobres, para aprovecharse de ingenuidad, mientras ellos se sientan en sus sillas adineradas. Esto lo podemos ver claramente cuando se realizan manifestaciones en nuestro país, alguien se encarga de organizarlos para que se concentren en lugares estratégicos para sus propósitos"supuestamente para luchar por sus derechos", sin embargo, a estos organizadores no les importa lo que les pueda suceder a estas personas, solo les interesa tener su bolsillo lleno de dinero, aunque sea dinero manchado con sangre de gente inocente.

Como vimos, existen estas cuatro generaciones que han venido degradando sus valores, afortunadamente nosotros somos hijos del Dios Todopoderoso y en El tenemos la oportunidad de trasladar Su sabiduría a nuestras generaciones.

Lamentaciones 5:13 LBLA Los jóvenes trabajaron en el molino, y los muchachos cayeron bajo el peso de la leña.

En este versículo, cuando se refiere a "jóvenes" y "muchachos" se habla de dos palabras hebreas "bachur", que generalmente se refiere a un joven que alcanzó su plenitud física, y de los "nah'-ar", que son los adolecentes que cayeron bajo el peso de la leña. El Libro de Lamentaciones relata cuando el pueblo de Israel fue llevado en cautiverio a Egipto, principalmente habla de la generación que atravesó por la época cuando el Faraón mandó a matar a los recién nacidos; esto se replica en la actualidad cuando se incita a las mujeres a que aborten, considerando que se practican más de 50,000 abortos anuales en los Estados Unidos. Si lo vemos desde el punto de vista de la Iglesia, sucede que están matando espiritualmente a nuestros hijos para que no trasladen el mensaje a las siguientes generaciones, pero en el Nombre de Jesús rechazamos estas influencias, para que nuestros jóvenes guiados por El Espíritu Santo puedan trasladar el mensaje del evangelio incluso hasta su cuarta generación.

Como pueblo cristiano nos tenemos que levantar para proteger a nuestros jóvenes, tomándonos de la visión trasladada por El Señor. La forma de castrar a las siguientes generaciones para inutilizarlos es "ponerlos a trabajar en el molino" y muchas veces notros tomamos participación de ello al inutilizar a nuestros hijos por medio de maltratos.

Jueces 16:21 LBLA Los filisteos lo prendieron y le sacaron los ojos; y llevándolo a Gaza, lo ataron con cadenas de bronce y lo pusieron a girar el molino en la prisión.

Este versículo evidencia a un "bachur" trabajando para los filisteos. Ese trabajo lo debía realizar un asno, y vemos que en lugar de un asno pusieron a Sansón, lo rebajaron hasta ese nivel, lo molestaban porque estaba ciego, había perdido su cabellera y su comunión con Dios. Los jóvenes de ahora deben tener conciencia de la historia y de la experiencia espiritual que les ha correspondido vivir en este tiempo, debiendo descartar de su vida, las artimañas que el diablo utiliza para hacerlos caer, por ejemplo: figuras de personas famosas que siguen patrones de vida erróneos y llenos de pecado. Hasta en el mundo, la naturaleza nos enseña que la imagen de un homosexual es algo incorrecto, pero todo esto empieza y continua en la casa, por ejemplo: a los varones nos puede gustar andar bien vestidos, oler bien y tener buena apariencia; pero cuando un hombre empieza a admirar excesivamente su belleza, significa que se está enamorado de sí mismo, consecuentemente se enamoró de un hombre, es decir que es un homosexual.

En la actualidad vemos modas como de los denominados "metrosexuales", que son hombres con cejas depiladas y con cortes de pelo extraños; y aunque no debemos ser paranoicos, en nuestra casa debemos tener cuidado con nuestros hijos e instruirlos en lo que es correcto para que no sean atrapados por estas tendencias. Por eso es necesario que si en algún momento detectamos ese tipo de situaciones, les hablemos y les estorbemos cualquier situación de ese tipo hasta hacerlos reaccionar y que sepan claramente que no nacieron para ser asnos, payasos de los filisteos, ni para que pierdan su visión hacia El Señor, porque la doctrina que deben seguir es la que está en La Biblia, teniendo en cuenta que el ataque actual es hacia la juventud; por eso mismo es que surgió la iglesia emergente, para distraer a los jóvenes de la verdadera doctrina; pero nosotros y nuestra familia ¡A Jehová seguiremos y sólo a Él buscaremos!.

Job 41:24 LBLA Su corazón es duro como piedra, duro como piedra de molino.

En una noticia reciente se publicó que una jovencita en Canadá se suicidio porque un joven la engañó al convencerla de actos inmorales para ser publicados en la redes sociales; el joven lo grabó en su teléfono celular y lo subió a "YouTube", provocando con esto que la niña se ahorcara por la vergüenza que le provocó. Esa acción cometida por el muchacho se llama bullying; esa misma actitud se manifiesta en el mundo contra nuestros jóvenes cristianos, asediándolos para pecar o burlándose de las manifestaciones de agradecimiento hacia El Señor, principalmente en las que se expresan en público, por ejemplo: cuando oramos en acción de gracias por los alimentos. Nuestros jóvenes no deben frecuentar este tipo de personas para no ser contaminados, y deben quitarse el prejuicio de que en la iglesia sólo existen personas legalistas, deben darse cuenta que en la casa del Señor Jesucristo también pueden encontrar amigos que los pueden guiar para que no se pierdan. Cuando viene el bullying a nuestros hijos; su corazón se puede endurecer y no recibir el sano consejo descrito en la Biblia.

Mateo 18:6 LBLA Pero al que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le sería que le colgaran al cuello una piedra de molino de las que mueve un asno, y que se ahogara en lo profundo del mar.

Este verso asocia el joven "bachur" con la piedra del molino que lo puede llevar a Babilonia, y de Babilonia al fondo del mar. El molino representa a Babilonia, pero nuestros jóvenes no tienen nada que hacer en Babilonia, no tienen por qué hacer las prácticas del mundo. En nuestro trabajo secular, en algún momento entra la discriminación religiosa; debe hacer valer la ley constitucional de nuestro país para hacer entrar en razón a patrono.

Jeremías 7:18 LBLA Los hijos recogen la leña, los padres encienden el fuego, las mujeres preparan la masa para hacer tortas a la reina del cielo, y derraman libaciones a otros dioses para ofenderme.

La palabra "leña" en este versículo denota muchos significados; sin embargo en este estudio lo veremos como la carga que les ponemos a nuestros hijos sobre sus hombros.

Proverbios 15:1 NVI La respuesta amable calma el enojo, pero la agresiva echa leña al fuego.

Este versículo en esta versión de La Biblia dice: "...echa leña al fuego", pero otras versiones dice: "fuego hiriente", se trata de una leña ardiente que le ponemos a nuestros hijos sobre sus hombros, es decir, les lanzamos palabras hirientes cuando nuestros hijos lo único que esperan es nuestra aprobación como padres, y cuando no las reciben, en vez de eso les proferimos palabras hirientes; afectamos su vida, haciéndose necesarios ser liberados para deshacerse de estos yugos que en su momento, por algún momento de ira; conscientes o inconscientes les pusimos a nuestros hijos.

Cuando nuestros hijos llevan leña sobre sus hombros muchas veces perecen bajo el peso de esta. Por eso debemos libertarlos, porque El Señor Jesucristo ya llevó la leña en sus hombros para que nadie perezca bajo este yugo. Renunciemos entonces a ponerles cargas de leña sobre los hombros de nuestros hijos, porque esa no es la clase de instrucción ni corrección que deben recibir de nosotros como padres de familia, sino por el contrario, debemos bendecirlos constantemente, aun con la sabia corrección que debemos ejercer, podemos demostrar nuestro amor hacia ellos, como Dios lo hace con nosotros.

 
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