La Comida Misteriosa

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Hemos estado conversando respecto a la comida que procede del altar y que esa comida, no tienen derecho a comerla todos, esa comida nos pertenece a nosotros, el pueblo espiritual del Dios Todopoderoso y como Su pueblo, necesitamos tener señales que nos identifiquen como la Iglesia novia que se casará con El en las bodas del Cordero de Dios. Una de esa señales es el hecho de dar; ser una Iglesia que diezma y ofrenda; es más, la Iglesia que no haya aprendido a dar en todo momento, no se casará con el Señor Jesucristo porque es una ordenanza que se debe cumplir y aunque parezca difícil de aceptar; más difícil será que la Iglesia novia del Señor pase a la dimensión de bodas con El, habiéndole desobedecido.

 

Nosotros si verdaderamente queremos obedecer a Dios, necesitamos llegar más allá de donde normalmente llegamos; en este caso es cuando debemos ser como Moisés que llegó más allá con todas las ovejas juntas hasta llegar al monte de Dios.

A veces, para que podamos llegar más allá, es necesario que arriesguemos incluso hasta la vida como lo hicieron los que descubrieron el continente americano, porque la teoría respecto a la tierra es que no era redonda, sino que estaba sostenida por 4 elefantes o tortugas y que en uno de los límites habían cataratas y al llegar a ese límite, los barcos caían por las cataratas y todos morían; pero hubo uno que decidió arriesgar la vida para comprobar lo contrario y entonces se descubrió que la tierra es redonda, pero se tuvo que arriesgar su vida, tuvo que llegar más allá.

Pero entonces, otra de las señales de la Iglesia que se casará, es que esté cubierta apostólicamente, porque sencillamente la Iglesia que no esté cubierta, no participará de las bodas del Cordero. Entonces, de lo que vemos hasta este punto, podemos decir claramente que la Iglesia que no cumpla con los siguientes requisitos (entre otros), no se casará con el Señor Jesucristo:

1. Dar
2. Ir más allá
3. Tener cobertura
4. Hablar en lenguas
5. Arder en amor

Otro punto que debemos llenar es la dieta que la Iglesia reina tiene en su alimentación espiritual, porque la alimentación de la reina es diferente a los demás, por ejemplo: en una colmena existen diferentes clases de abejas, empezando desde la reina, hasta llegar a las obreras y cada una tiene una dieta diferente, pero la abeja reina come precisamente como reina y entonces esa comida la convierte en reina. Entonces la comida que nosotros debemos buscar es la comida real, la comida no adulterada, la comida que en algún momento nos puede parecer como una comida misteriosa la cual nos transformará al nivel de Iglesia novia, la que se casará con el Rey de reyes, para que entonces seamos convertida en la reina del Rey como sucedió con Esther; complació el corazón del rey y llegó a ser reina.

Juan 4:32 LBLA Pero El les dijo: Yo tengo para comer una comida que vosotros no sabéis.

Esto fue lo dicho por Jesús a Sus discípulos, pero ellos no le comprendieron; los que de sus nombres estarán en las 12 puertas de la Nueva Jerusalén no comprendían la profundidad con la que Jesús les hablaba, porque su prioridad era una libertad terrenal.

Juan 6:51 LBLA Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo también daré por la vida del mundo es mi carne.

Juan 6:66 LBLA Como resultado de esto muchos de sus discípulos se apartaron y ya no andaban con El.

Entonces la comida que comamos es la que definirá quiénes somos la Iglesia novia y quienes no lo serán.

Juan 4:34 LBLA Jesús les dijo: Mi comida es hacer la voluntad del que me envió y llevar a cabo su obra.

El punto central es que cuando comemos la comida misteriosa; sucede en nuestro interior un deseo intenso por hacer la voluntad de Dios; incluso de pronto llegará a nuestra vida el hecho de no comprender el por qué los demás no buscan la voluntad de Dios; como El ha permitido que nosotros lo sintamos.

1 Corintios 10:3-4 LBLA ...y todos comieron el mismo alimento espiritual; y todos bebieron la misma bebida espiritual, porque bebían de una roca espiritual que los seguía; y la roca era Cristo.

Existen 3 planos: terrenal, espiritual y celestial; el nuestro no es ni siquiera para estar en el plano celestial porque dice la Biblia que cuando nuestro Señor Jesucristo ascendió; traspasó los cielos; entonces eso nos enseña que nosotros cuando seamos arrebatados, iremos juntamente con El, más allá de los cielos. No obstante también debemos comprender que cuando estamos en la tierra, podemos hacer obras terrenales que afectarán lo terrenal, pero también estando en la tierra podemos hacer obras con las que de pronto estemos accionando un efecto que llega más allá de los cielos porque es ahí donde nos está esperando nuestro Señor Jesucristo, por ejemplo: ofrendar; pero hoy lo que tenemos en la mesa del Señor es la comida espiritual para que sea transformada en eterna una vez que ingrese a nuestro ser.

Apocalipsis 2:7 LBLA 'El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Dios.'"

Apocalipsis 2:17 SRV El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. Al que venciere, daré á comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita un nombre nuevo escrito, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe.

Si vencemos nuestro yo interno: orgullo, vanidades, etc., además de darnos el maná escondido que es eterno para eternizarnos juntamente con el Señor; nos entregarán una piedrecita la cual traerá un nombre nuevo.

Apocalipsis 10:10 LBLA Tomé el librito de la mano del ángel y lo devoré, y fue en mi boca dulce como la miel; y cuando lo comí, me amargó las entrañas.

La revelación escatológica que nosotros estamos recibiendo constantemente; para otros está siendo piedra de tropiezo; es más, en algunos lugares están trabajando por todos los medios posibles para decir que el arrebatamiento es mentira y que el Señor Jesucristo no viene de regreso. Es muy lamentable ver que esto suceda a siervos que en algún momento caminaron por la calzada de santidad quizá y con mucha sabiduría y de pronto se volvieron a la operación de error de las tinieblas como consecuencia de no recibir el maná escondido y no creyeron a la palabra de Dios, porque recibieron comida espiritual pero simple, se conformaron con una alimentación muy liviana y cuando llegó el enemigo, fueron víctimas en su forma de pensar, al grado que se volvieron en contra de la verdad revelada por parte de Dios.

Mateo 5:6 LBLA Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados.

Existe una comida que es llamada justicia la cual es activada en el pan de la mesa del Señor.

Amós 8:11 LBLA He aquí, vienen días--declara el Señor DIOS-- en que enviaré hambre sobre la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír las palabras del SEÑOR.

La comida en este caso es el hecho de oír la palabra de Señor, otro efecto que despierta al comer el pan de la mesa del Señor.

Proverbios 15:14 NTV El sabio tiene hambre de conocimiento, mientras que el necio se alimenta de basura.

Este es el conocimiento que proviene de la comida misteriosa del pan que encontramos en la mesa del Señor Jesucristo.

Dios trae el anhelo de esperarlo, este anhelo se despierta al participar de la Santa Cena porque siempre viene algo extraordinario que va más allá de lo que podemos comprender; por eso es que no podemos menospreciar cada oportunidad que Dios nos presenta en acercarnos a Su mesa.

 
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