Los Proverbios

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Proverbios 1:1 LBLA Los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel:

Antes de empezar con el desarrollo del presente estudio, veremos algunos conceptos de lo que es un Proverbio:

  • Dicho grave (de mucho significado o de mucho peso) y sucinto (encerrado en pocas palabras) que encierra doctrina o moralidad. (D.R.A.E.)
  • En un sentido amplio, un proverbio es cualquier dicho o refrán popular. Desde el punto de vista bíblico, es una frase aguda y breve, nacida espontáneamente de la lógica de las cosas inherentes a la realidad, que con el tiempo adquiere valor de refrán y goza de aplicación universal para una situación análoga.(Diccionario AD).

Basándonos en esos conceptos podemos decir entonces que un proverbio es algo que se dice o que se habla en forma breve, pero debe tener una sustancia lo suficientemente nutritiva para nuestro espíritu, con el propósito que podamos salir con el beneficio para el cual Dios permitió que fuera escrito en la Biblia. Pero también es necesario que veamos cuál es la raíz de la palabra Proverbio:

H4912
משׁל
mâshâl

  • Se deriva de una raíz primitiva que significa: gobernar, en el sentido original de superioridad en la acción mental.
  • Se refiere propiamente a una máxima piadosa, usualmente de naturaleza metafórica.

(Diccionario Strong)

De acuerdo a la primera definición del Diccionario Strong, podemos comprender que cuando alguien tiene una acción superior, tiene la capacidad de gobernar; dicho en otras palabras, los proverbios tienen el propósito que podamos adquirir un nivel mental de superioridad y que eso nos sirva para que podamos vivir de acuerdo a los deseos del corazón de Dios.

Una vez habiendo planteado los conceptos de lo que es un Proverbio, debemos volver a la cita inicial y estudiar la profundidad que ahí podemos encontrar, porque de inicio vemos que dice claramente que son los Proverbios de Salomón, como queriendo decir que existen otros Proverbios que no los escribió Salomón, aunque él puede ser el máximo exponente de Proverbios, pero no el único que los haya escrito, aunque haya escrito 3,000 proverbios y muchos cantares, por eso es que el libro del Cantar de los Cantares, lo podemos considerar como la máxima expresión de todos los cantares. Pero el punto es que Salomón obtuvo tal sabiduría que aun de los hongos que crecen de la pared, él pudo escribir Proverbios de esa manera, porque había adquirido mucha sabiduría de parte de Dios y era suficiente pocas palabras para escribir Proverbios con mucho peso moral, al grado que aún en este tiempo son aplicados a nuestra vida.

Pero entonces, existen proverbios de Salomón y también existen Proverbios que escribieron otros personajes y que de alguna manera podemos adquirir el beneficio necesario para nuestra vida, aún de estos otros personajes. De tal manera que a continuación veremos versículos con Proverbios que no fueron escritos por Salomón precisamente, pero conllevan sabiduría que podemos extraer y aplicar el beneficio necesario a nuestra vida:

Números 23:7 BTX Y profirió su proverbio, y dijo: De Aram me trajo Balac, Desde los montes del oriente el rey de Moab: ¡Ven, maldíceme a Jacob! ¡Ven, execra a Israel!

En este versículo está hablando Balaam; pero lo extraordinario es que aún los inconversos puedan escribir Proverbios, más aún, hombres que claramente dice la Biblia que eran de ojos abiertos, podían ver visiones, pero estaban caídos, sin embargo Dios se vale de lo que El quiere con el propósito que hoy nosotros podamos alcanzar el beneficio necesario, aun siendo Balaam un hombre caído. Veamos entonces el proverbio:

Números 23:8 BTX ¿Cómo podré maldecir a quien Dios no ha maldecido? ¿Cómo podré execrar a quien YHVH no ha execrado?

Para poder continuar, es necesario que sepamos lo que significa execrar, de lo cual podemos decir fácilmente que es una forma de decir: condenar, pero también significa: maldecir con autoridad sacerdotal o en nombre de cosas sagradas. Esto lo que nos deja ver entonces es que no estamos refiriéndonos a cualquier persona cuando encontramos la palabra: execrar; era un sacerdote que supone él, está actuando en el nombre de Dios condenando a otra persona.

Basándonos en esto, es necesario que sepamos que si a nuestro Señor Jesucristo lo rechazó el mundo, a nosotros también nos rechazará, incluso dentro de nuestra familia encontraremos personas que nos aborrecen, maldicen y desean execrarnos invocando demonios que están ocultas detrás de ídolos con el propósito de maldecirnos. Sin embargo la Biblia también dice que nadie puede maldecirnos si Dios no nos maldice porque somos Su pueblo, por eso encontramos el siguiente versículo:

Gálatas 3:13-14 LBLA Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros (porque escrito está: MALDITO TODO EL QUE CUELGA DE UN MADERO), a fin de que en Cristo Jesús la bendición de Abraham viniera a los gentiles, para que recibiéramos la promesa del Espíritu mediante la fe.

Nadie puede maldecirnos porque sobre nosotros pesa una nube de gloria de parte de Dios, esto debemos recordarlo siempre y añadirle fe en todo momento.

Números 23:18-19 BTX Entonces él profirió su proverbio, y dijo: ¡Levántate Balac, y oye! ¡Presta oído a mis palabras, hijo de Zippor! Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo cumplirá?

Obviamente cuando nos referimos a que Dios no es hombre ni hijo de hombre, nos estamos refiriendo a la estatura o jerarquía que Dios tiene, por ejemplo: cuando Dios creó a Adán, lo hizo hombre en determinada jerarquía espiritual; pero a partir del momento en el que él cayó en pecado por su desobediencia a lo que Dios les había dicho en el huerto; entonces pasó a ser hijo de hombre, descendió de jerarquía y toda su simiente sería igualmente en el nivel que Adán tuviera, por ejemplo:

Génesis 5:3 LBLA Cuando Adán había vivido ciento treinta años, engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y le puso por nombre Set.

Set fue hijo de Adán pero a la manera del Adán caído y no del Adán como el ser lumínico que Dios había creado originalmente y que en lugar de sangre, tenía luz en sus venas (Levíticos 17:11, Juan 1:4); entonces Set era descendencia de hombre caído y no solamente él, sino toda la humanidad que descendemos de Adán. Por eso es que al Profeta Ezequiel en constantes ocasiones Dios le dice: hijo de hombre, profetiza... el Profeta habla en el nombre de Dios, con Su autoridad no con autoridad propia por cuanto es hijo de hombre, o sea hombre caído; por eso es que en algún momento David escribe el siguiente Salmo:

Salmos 8:3-4 RV60 Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste, Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites?

Cuando vemos la interpretación de este Salmo en la carta a los hebreos, vemos claramente que se está refiriendo a nuestro Señor Jesucristo, porque aunque El existía y existe siendo Dios, tomó forma de hombre y estando en calidad de hombre se humilló hasta la muerte y entonces se hizo el Hijo del Hombre y por cuanto se humilló hasta la cruz, Dios lo elevó más alto que todos los cielos y le dio un nombre que es sobre todo nombre, ante el cual toda rodilla se doblará. Entonces cuando Dios dice algo, El lo cumple en Su tiempo, cuando a nosotros mayor beneficio los traiga de acuerdo a Sus planes, a nosotros solamente nos corresponde esperar en Dios.

Habacuc 2:3 SRV Aunque la visión tardará aún por tiempo, mas al fin hablará, y no mentirá: aunque se tardare, espéralo, que sin duda vendrá; no tardará.

Aunque se levanten falsos ministros diciendo que nuestro Señor Jesucristo no volverá; nosotros debemos creer a la palabra de Dios porque El cumplirá Su promesa en llevarnos en el arrebatamiento glorioso de Su Iglesia.

 
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