El Orden De Dios

Correo electrónico Imprimir PDF
Domingo 11 de Agosto de 2013 10:38 Apóstol Sergio G. Enríquez O.

Para empezar hablar de orden, podemos decir que existe el orden que viene de los hombres según el criterio que puedan tener respecto al deseo de Dios; pero para podernos hacer una mejor idea a lo que debemos llegar en este estudio, podemos relacionarlo con el estudio que vimos en su oportunidad el cual titulamos: EJERCITOS EN ORDEN, cuando hablamos de las 4 estaturas que debemos alcanzar según lo señala el libro del Cantar de los Cantares, el cual empieza con la luz hasta que llega finalmente al orden que figura un ejército, pero es necesario que llegue la luz de Jesús a nuestra vida para que ordene completamente nuestra vida y que pasemos el proceso que sea necesario.

 

View the embedded image gallery online at:
http://ebenezer.org.gt/main/index.php?option=com_content&Itemid=217&catid=178&id=2115&lang=es&layout=default&tmpl=component&view=article#sigProGalleriad68c55568c

Cuando hablamos del orden, a veces es difícil asimilarlo para nuestra vida porque en lugar de tomarlo para nosotros, pensamos que debemos aplicarlo a otras personas, quizá empezamos pensando por nuestra familia cuando lo correcto es que veamos el caos que pueda haber en nosotros y que veamos si verdaderamente estamos caminando en la libertad a la cual Dios nos ha llamado.

1 Corintios 14:33 ...porque Dios no es un Dios de desorden sino de paz...

1 Corintios 14:33 LBLA ...porque Dios no es Dios de confusión, sino de paz...

Este versículo nos amplia más el concepto que nosotros podemos tener respecto a lo que pueda significar el orden de Dios, porque si nosotros, el pueblo de Dios tenemos confusión; eso es sinónimo de tener desorden en nuestra vida.

Job 25:2 NVI Dios es poderoso e infunde temor; él pone orden en las alturas de los cielos.

Interesantemente lo primero que debe haber para poner orden, es desorden; de tal manera que el versículo anterior nos da a entender que el cielo está en desorden por cuanto Dios lo está ordenando; por eso vemos que en el libro de Apocalipsis describe el capitulo 12 que en los cielos batalló Miguel y Luzbel, eso nos deja ver que en los cielos existe cierto desorden; pero entonces si en el cielo existe desorden, ¿cómo puede estar nuestra vida?, porque siempre habrá algo que debemos ordenar, si somos ordenados en nuestras finanzas, quizá seamos desordenados en nuestro régimen alimenticio, quizá estamos en la congregación y nuestro pensamiento en otra cosa; pero el punto entonces es que los cielos están desordenados y Dios los está ordenando así como está ordenando nuestra vida porque nos ama por cuanto El es un Dios de orden.

Otro problema es que a veces nos encontramos con personas que son extremistas en el aspecto del orden, en tal caso también eso es desorden mental.

Salmos 37:23 LBLA Por el SEÑOR son ordenados los pasos del hombre, y el SEÑOR se deleita en su camino.

Este Salmo deberíamos hacerlo nuestra oración constante para que ordene nuestros pasos y los de nuestra familia, para que no nos alejemos de Dios nosotros ni los nuestros.

Salmos 119:5 BTX3 ¡Cómo anhelo que sean ordenados mis caminos, Para poder guardar tus estatutos!

Este fue uno de los salmos que escribió David, aquel hombre que agradó el corazón de Dios al grado que llegó a ser llamado el dulce cantor de Israel, diestro guerrero y con muchas otras cualidades, sin embargo cuando vemos este versículo notamos que tenía desorden en sus caminos; entonces si aquel hombre que fue rey de Israel y agradó el corazón de Dios, necesitaba ordenar sus caminos, hoy nosotros también tenemos algo que debemos ordenar en nuestra vida.

Pensando en algún momento lo que el mundo hace y cómo se conduce, vemos que lamentablemente cada día incrementan más su desorden, al grado que en algunos países tiene el proyecto de ley, el hecho de encarcelar a las personas que defiendan la Biblia por los principios que Dios ha establecido como orden en la vida del hombre, ¿por qué cárcel a los que defiendan la Biblia?, porque el mundo se ha desviado del orden de Dios, al grado que creen que pueden seguir avanzando y apoyando muchas cosas que no están en el corazón de Dios, por ejemplo: la creación o reconocimiento de lo que han llamado el tercer sexo, puntualmente podemos decir que la creación o reconocimiento de un tercer sexo es abominación a los ojos de Dios.

Nosotros, aunque no tengamos los desordenes del mundo, siempre encontraremos algo que necesitamos ordenar, por eso debemos anhelar ordenar nuestros caminos para poder guardar los estatutos de Dios.

Génesis 1:2 LBLA Y la tierra estaba sin orden y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas.

El Espíritu de Dios puede utilizarnos en Su obra, aunque podría ser que no estemos en el orden de Dios; porque como podemos ver en el versículo anterior, el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas aunque en la tierra había desorden y estaba vacía. Por eso debemos dejar que Jesús alumbre nuestra vida, nuestro interior y cuando veamos el desorden que tenemos, pidamos que Dios nos envíe un espíritu de sabiduría para saber qué necesitamos hacer para ordenar nuestros pasos, nuestros caminos, nuestra vida y que verdaderamente agrademos a Dios.

Proverbios 20:18 RVG Los pensamientos con el consejo se ordenan; y con estrategia se hace la guerra.

Existe gente que han vivido muchos años y quizá lo que podríamos hacer cuando tengamos duda respecto a tomar una decisión ante un problema, es acercarnos a ellos para pedir un consejo. En la Biblia vemos a Jetro aconsejando a Moisés, el líder de un pueblo de miles de personas. Moisés estaba en otro nivel en el que debía seguir administrando el pueblo, él necesitaba avanzar con ellos pero por delegación y no en forma directa como lo hizo cuando se enfrentó a Faraón para que dejara libre al pueblo de Israel.

El problema con mucha gente es que no logran asimilar el siguiente nivel que les corresponde vivir, muchos contraen matrimonio y quieren seguir viviendo como solteros porque no han asimilado su responsabilidad en el hogar y con su cónyuge lo cual es sinónimo de desorden en la vida. Por eso no debemos rechazar los consejos que podamos recibir, lo que necesitamos hacer es llevarlos delante de Dios para que El nos confirme cuál es Su voluntad ante los consejos recibidos, con el propósito de ordenar nuestros pasos y que alcancemos Su agrado.